Palabra de Hoy: 18/05/2012
Génesis 9: 17 = Dios concluyó diciéndole a Noé: Este es el pacto que establezco con todos los seres vivientes que hay en la tierra.
Veamos: pacto es un tratado o acuerdo entre personas o entidades, en el que se obligan a cumplir alguna cosa. A lo largo de toda la Biblia vemos a Dios haciendo pactos con uno u otros de sus hombres pioneros. Noé fue solamente uno de ellos. Dios es un Dios de pactos. Sin embargo, siempre en esa clase de pactos, era Él quien dejaba firme una promesa de hacer o no hacer una cierta y determinada cosa, pero nunca dejaba traslucir una condición o devolución a ese acto solemne. O sea que, Dios es un Dios de pactos personales y siempre a favor de su Creación, a la que no obliga ni demanda que realice pactos con Él, a sabiendas que esa Creación es lo suficiente imperfecta y falta de sobriedad como para llegar a olvidarse de cumplirlo y hacerse acreedora al castigo automático que ello conlleva. Por eso me asombra, por estos días, la facilidad y la irresponsabilidad de tantos supuestos ministros que insisten en incentivar a la gente en los templos a hacer pactos con Dios, casi siempre tomando como base sus estados financieros. Por lo menos, me parece una inconsciencia que produce más víctimas que vencedores. Y eso me lleva a pensar muy seriamente quien está detrás de esas “ideas brillantes”.