Tiempo de Victoria

Cada Uno a Cumplir su Rol

Por: Gladys Chávez

(Santiago de Chile - Chile)

Hace mucho que quería transcribir lo que Dios ha  puesto en mi cabeza y que creo es uno de los puntos en donde Satanás a ganado mas terreno y que es, precisamente, la alteración, suplantación, desconocimiento y desorden de los roles que Dios le dio al hombre y a la mujer dentro de su gran obra "la familia".

Sin embargo, junto con tener absolutamente claro cual es el rol de la mujer, tengo absolutamente claro que el rol del hombre lo debe escribir y enseñar un representante de ese género, ya que, poder enseñar el rol de la mujer ya copó mis capacidades.

No hace mucho, escuche una predica en una radio cristiana de Santiago, de un pastor centroamericano llamado Cash Luna, y aunque desconozco la obra que Señor ha encargado a este pastor y tal vez discrepo en la forma de "sustentarla" pero como dice Pablo "examinadlo todo, retened lo bueno", solo me referiré a lo que dio solidez a un sentir que yo guardaba hace mucho.

Este pastor estaba hablando del rol de la mujer y de su eterna enemistad con la serpiente (llámese mas adelante Satanás o Diablo), desde Génesis, : Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

Y comenzó a desmenuzar la lucha campal que hemos tenido las mujeres desde el inicio del mundo con nuestro adversario el diablo, quien muy por el contrario de nosotras, no olvidó la afrenta y ha hecho un trabajo de joyería al desviar el papel de las mujeres dentro de la familia y , como ha logrado socavar en gran manera los cimientos de la sociedad, solo por el hecho de "haber ido supliendo las necesidades anímicas y sentimentales de las mujeres con el único propósito de que ésta olvide la capacidad que tenemos dada por nuestro creador de herirlo en la cabeza e ir ganando la buena batalla".

Poco a poco trataré de ir explicando cada uno de estos puntos, pero antes quiero que tengamos otra palabra en mente que es: ".la mujer se salvará engendrando hijos" ¿Qué quiere decir esto? ¿Qué las infértiles arderán en el fuego eterno? No, de ninguna manera ya que la palabra dice "engendrar" y no concebir, entonces toda mujer está en condiciones de engendrar "hijos de Dios" a  través de llegar a formar cristianos de tomo y lomo, ya sean los hijos, los alumnos, los sobrinos, los hermanos menores, los niños sin familia y cada una de las situaciones que puedan presentarse en la vida de cada mujer. Recordemos que en más de un vez se mencionan en la Biblia las madres o abuelas de los grandes hijos de Dios como maestras de ellos en el conocimiento de la Palabra de Dios.

Entonces yo he visualizado que ni mi inteligencia, ni mi empeño, ni mi afición a la lectura, ni mi oración y ni mi servicio a Dios me servirán como anotaciones positivas el día que Dios me pida explicaciones de mis actos. Lo único que dice claramente que me será tomado súper en cuenta y más que eso dice que me "salvará" será si he engendrado hijos para Dios.

Veamos entonces como el diablo fue sacando a la mujer del único rol que le servirá para salvarse, además de disuadir a uno de sus mayores enemigos que tiene la facultad de herirlo en la cabeza ( ni mas ni menos que en la cabeza ).

Comenzó con la igualdad de los sexos y terminó entregándole a la mujer una superioridad en muchos cargos. Nos dio igualdad, un lugar en la sociedad, un reconocimiento intelectual y una independencia tal, que las mujeres cantan victoria sin apreciar el campo de muerte que ello costó. Cada una de las malas decisiones que toman los cónyuges tienen malas consecuencias, pero nada comparado con el abandono del rol de la mujer en el hogar.

Las mujeres dijimos : pero si somos personas y merecemos realizarnos como tales, entonces se nos dio trabajo fuera del hogar, cargos importantes en los trabajos, remuneración que nos permitió independencia económica de los maridos, un nuevo círculo donde relacionarnos en donde encontramos a muchas como nosotras, además de encontrar un gran abanico de posibles amantes, siempre dispuestos a escucharnos y entendernos (casi los hombres ideales que pensamos ya no existían); en fin, se nos dio un universo de posibilidades que solo debíamos anhelar y solicitar y que llegaban a nuestro alcance.

Las consecuencias: hijos abandonados, maridos ídem, infidelidades al por mayor, endeudamiento grave que no nos permitió retirarnos de este círculo cuando nos dimos cuenta porque la carga económica ya no podíamos traspasarla a nuestros maridos, nuestro ego  había súper desarrollado la necesidad de ser la bien vestida, bien perfumada e independiente.

 Junto con ello nuestra conciencia que siempre nos advirtió que dejar a los bebes solos no era de una buena madre, nos comenzó a pasar la cuenta y cuando ya todo esta mal, cuando hemos perdido los hijos propios ya que es imposible retomar el tiempo perdido, cuando ya nuestro matrimonio no tiene vuelta, cuando nuestro amante comenzó a mostrarse como verdaderamente era (un hombre normal), cuando nuestras fuerzas físicas y emocionales ya no dan mas, cuando toda la vida ya parece no tener sentido, entonces ya no sabemos que hacer y seguimos haciendo lo único que sabemos hacer que es trabajar como burras y tomar decisiones erradas sin saber donde terminaremos.

  Es en esos momentos en que queremos ser las protegidas de alguien, las amadas, las comprendidas, las atendidas y las que necesitan cobijarse, pero ya es demasiado tarde, nuestros hijos están llenos de resentimientos por haber pasado la parte mas importante de sus vidas (infancia) solos, con miedos en las noches cuando no llegábamos porque andábamos en una cena de negocios, con dolor en el corazón por haberlos olvidado con una buena sirvienta, en un buen colegio y haberles comprado una buenas zapatillas de moda.

 Nuestro marido por su parte, las que lograron conservarlo, está o con otra vida paralela o tan aburrido de la que tiene junto a nosotras "las ausentes esposas" que ya habría que remover mucho escombro para poder retomar algún tipo de relación y, por último, nuestras amigas del alma con las cuales fuimos a las cenas de negocios, compartimos un trago después del trabajo y que fueron nuestras confidentes secretas, están más o peor deterioradas que nosotros y bastante ayuda les damos con no contarle nuestras penas.

De pasada el diablo mata 2 pájaros con un puro tiro: destruye 1 o 2 familias (la nuestra / la de nuestro amante/ la de la amante de nuestro esposo) y, anula el poder implícito que tenemos las mujeres de herirle la cabeza y salvar vidas para Dios. Buena jugada de nuestro enemigo, magistral diría yo, aunque finalmente ficticia.

Todo lo anterior es un bosquejo de lo que ha sucedido con las mujeres en el mundo en general y las consecuencias son evidentes: basta con echar un vistazo a las vidas de nuestras amigas, vecinas, familiares y por último, si no se cuenta con ninguna de ellas, encender la televisión y analizar las noticias.

¿Qué pasa entonces con la vida de las mujeres cristianas? ¿Han logrado mayor éxito?

Dios ha levantado el vuelo de las mujeres, y nos está capacitando para retomar lo que será Su obra magistral y esta sí que tiene asegurada la Victoria, con nosotras desde el privilegiado lugar que El nos va a colocar. Pero debemos quemar algunas etapas. Importantes etapas que deben ser cubiertas rápidamente para ponernos pronto en acción.

Todo lo que escuché de ese pastor, es más o menos lo que explique a mi modo en las 2 primeras hojas, pero sin duda el análisis y el hilado fino del tema lo hará Dios a través de una mujer.

Es muy difícil comenzar a dar orden a tantas ideas que bombardean mi cabeza pero, confío en Dios que será El quien traspase este sentir.

Aclarar los roles en la familia es "básico" para un hogar cristiano.  Tenemos llenas las bibliotecas cristianas de libros escritos por grandes hombres de Dios y que sin embargo, han perdido  lo primero que Dios les consultará cuando estén en Su presencia "¿Qué hiciste con la mujer e hijos que te di?", entonces el hombre de Dios contestará : "Pero Señor, llené estadios, convertí multitudes, sane enfermos, etc., en Tú nombre" y ya sabemos la respuesta que Dios da a esta acotación.

Entonces, ¿por qué algo tan básico como mantener una familia en el Reino de Dios es tan difícil  para todos, incluso grandes hombres de Dios? Esperemos que Dios nos vaya indicando el camino para lograrlo, ya que, no está en nuestras manos conocer la respuesta.

Rayando la cancha del Reino de Dios

1º Punto : Las mujeres no debemos olvidar que el hombre fue creado primero, nos guste o no; por lo tanto, no podemos tomar el lugar que le corresponde al hombre dentro del orden de Dios. Suena machista, pero no lo es, ya que la definición de Machismo es: Actitud o tendencia discriminatoria que considera al hombre superior a la mujer.

 Y el caso es que Jesús mismo "sólo hacia y decía lo que el Padre le ordenaba" ¿se habrá sentido menoscabado Jesús con la sujeción a la autoridad Suprema? Estamos hablando del Orden de Dios, no del orden discriminatorio del hombre.

Experiencia personal: Dios me  ordenó discipular a 2 de las amigas de mi hija mayor que se habían convertido y bautizado en nuestra casa (no somos  legalistas en ese sentido y nuestra tina nos ha servido para varias "muertes"), Dios me mostró que la cancha debe ser rayada antes de iniciar el juego.

Ambas jóvenes de 18 años, llenas de vida, exitosas estudiantes de familias que les han brindado todas las comodidades que han podido, una de ellas inscrita en Green Pace, defensora de los derechos de la mujer (en su antigua vida), y muchas situaciones parecidas.

Entonces me confrontaron con la pregunta básica: ¿Por qué en  la Biblia las mujeres deben jugar un rol secundario? Yo les consulté que si ellas se sentían anhelantes de tener un ministerio pastoral, ser predicadoras mundiales, dirigir congregaciones mixtas o  ser responsables de un rebaño de hombres y mujeres  que solo buscan órdenes y modelos para copiar.

 Ellas por supuesto me dijeron que no eran esos sus anhelos y que solo deseaban aprender de Dios y hacer Su voluntad. Entonces -les dije- gracias a Dios no necesitamos que Dios nos revele es este momento nada con respecto a este tema, y si en el futuro estas situaciones son reales para nuestras vidas también será real la respuesta y dirección de Dios. Y nos sacamos la mentira  de ser las secundarias.

2º Punto. La mujer fue creada por Dios, 18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él.  Para cumplir 2 roles importantísimos: acompañar al hombre y ser una ayuda idónea para él.

Definiciones útiles

Acompañar: 1 Referido a una persona, ir con ella o hacerle compañía: ¿Me acompañas al instituto? 3 Referido a una persona, participar de sus sentimientos 4 Coincidir o existir simultáneamente

Idóneo: adj. Oportuno y adecuado, o con las condiciones necesarias para algo: Este valle es el lugar idóneo para acampar.
ETIMOLOGÍA: Del latín idoneus (adecuado, apropiado).
SEMÁNTICA: Dist. de idílico (hermoso, tranquilo).

Si a las mujeres nos bastara con cumplir adecuadamente con la hermosa (y no menos importante) labor que Dios nos encomendó, otro gallo cantaría. Hemos confirmado en más de una oportunidad las mujeres -sobre todo las que estamos felizmente casadas- que: no es bueno que el hombre esté solo.

En variadas situaciones en las que los hombres que, teniendo una ayuda idónea, insisten en iniciar, optar, y definir situaciones solos, los resultados no son los mejores, o no traen la bendición esperada.

Si aprendiéramos -las mujeres- a tomarle la importancia del ser ayuda idónea, lejos de sentirnos secundarias, nos sentiríamos privilegiadas. Para las mujeres, una cualidad que nos llena de emociones, es cuando nos llaman inteligentes; si esa inteligencia fuera la única inteligencia Verdadera que es la que entrega Dios, podríamos ser llamadas sabias -con la gracia de Dios.

Dios es perfecto. No hay duda de ello, y quien lo dude, finalmente tendrá de aceptarlo igual. Las mujeres no tenemos la fuerza física ni emocional para sentirnos iguales que los hombres. Las que han tratado de competir con ellos han quedado destruidas sino físicamente, anímicamente.

Una vez un pastor norteamericano en una radio cristiana relató, que una policía había dado muerte a un delincuente en un enfrentamiento. El delincuente tenía la edad de uno de sus hijos.  La mujer policía cayó en una depresión tan grande, de la cual jamás se repuso y por la cual debieron jubilarla.

 Analicemos la situación: el delincuente estaba robando violentamente, poniendo en peligro la vida de sus asaltados; la mujer policía, cumpliendo el deber que le correspondía de acuerdo a su profesión, lo enfrenta y debido a la negativa del delincuente, le da muerte.

¿Qué tiene de anormal este cuadro? ¿No es acaso la función de la policía de cualquier lugar, la de velar por la paz y bienestar de los ciudadanos honrados que vivimos trabajando correctamente? ¿No es un acto -sobre el cual no me referiré-  lógico optar por el resguardo de la ciudadanía aunque ello incluya eliminar a los que la alteran?

Yo les aseguro que esta situación se vive a diario en cada una de las distintas ciudades del mundo, teniendo como protagonista en ambos lados a varones y, que no tiene mayores o ninguna connotación anímica; ya que, nadie que se enrola en la policía, aprenda a usar un arma y salga a las calles a cumplir con su deber pretenda repeler un asalto con una sonrisa y un abrazo. Sin embargo, esta mujer sufrió un quiebre tal que le impidió seguir funcionando laboralmente y efecto además su vida emocional.

Nadie que fue creado para tijera y que se desarrolle como martillo, pretenda mantener el filo y paralelismo inalterables. Eso nos pasa a las mujeres cuando desempeñamos funciones para las cuales no fuimos creadas. Gracias a Dios, cuando acudimos a El, nos entrega una nueva vida.

 No pretendamos por lo tanto, tratar de rescatar nada del cadáver anterior; fuimos  crucificados juntamente con Cristo en la cruz, no tratemos de cargar con ese cuerpo de muerte sin podrirnos también.  

Las capacidades físicas y emocionales de los hombres son impresionantes. Yo me asombro al ver llegar a mi esposo a casa después de una larga y agotadora jornada laboral (trabaja en la fabricación de estructuras metálicas que le exige fuerza y destreza máxima), y aceptar salir a andar en bicicleta con nuestra hija menor; mientras yo, que trabajo en una oficina sentada, apenas tengo fuerzas en la tarde para llegar a casa y acostarme. Pero lo que digo no es mío, Dios mismo definió las funciones en el huerto del Edén y, como es un Dios Perfecto, no podía dar funciones sin dotar de capacidades entonces:

 19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

Los hombres están físicamente dotados de fuerza para el trabajo no les mengue su funcionalidad. Nosotras las mujeres no tenemos la fuerza física de los hombres y aun así, pretendemos asumir en muchos casos, el rol de proveedoras económicas del hogar sin sufrir las consecuencias.

Ojo, no estoy diciendo que no podemos "aportar económicamente" y me respaldo en el Proverbio de la mujer virtuosa; pero otro caso es quitarle al marido todos los roles incluso el de proveedor porque nosotras "creemos hacerlo mejor".

¿Cómo nos devolvemos y hacemos lo que nos corresponde?

Única respuesta: Arrepiéntete de todo lo que has hecho hasta este momento y que ni siquiera le has preguntado a Dios si quiere que lo hagas (no importa los resultados que estas acciones hayan tenido: si no son la voluntad de Dios tarde o temprano verás que los frutos no son los mejores).

 Luego pídele al Creador vivir bajo SU REINO y SU GOBIERNO; esto es, hacer, decir, pensar y sentir lo que EL quiera. El reconocer a Jesucristo como tu Señor y tu Salvador, te deja en la puerta del Reino (kilómetro 0) ; el grado de santidad que vayas teniendo en tu vida, es la que determina el kilómetro en el que te encuentras para llegar a la meta.

Yo no voy a discutir sobre la salvación pero te pondré un ejemplo: si tu hijo se porta mal en el año escolar, es desobediente, no cumple en las tareas de la casa y no sigue las indicaciones de sus padres; y luego te pide para el cumpleaños una bicicleta: jamás dejará de ser tu hijo pero la bicicleta no será para él y tendrá que conformarse con lo "justo" que tú estimes entregarle para esta ocasión.

No podemos vivir bajo nuestros anhelos, deseos y aspiraciones y pretender además ubicarnos en los lugares cercanos al Padre. Vivir una vida santa de acuerdo a lo que Dios nos exige como mujeres, esposas, madres, hijas, hermanas, amigas, es lo que debemos comenzar a hacer para vivir el Reino de Dios acá en la tierra y  dejar un buen ejemplo y herencia a la siguiente generación.

Recordemos que la mala decisión de Abraham en hacer lo que Sara le propuso cuando no veían resultados de un hijo propio, es lo que se llama actualmente como islamismo ; es decir, un gran problema que se ha mantenido por siglos y que partió de la desesperación emocional de  1 mujer.

Demos pasos firmes guiados por el Espíritu Santo y que tendrán  connotación eterna ya que, el que cree en Jesucristo nunca morirá.

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