Tiempo de Victoria

La Partida de la Gloria

Note que cuando hay porfiados, tercos y desobedientes entre su grupo, Dios no anda con usted. ¿Y qué dice? Ahora lo vamos a ver desde la Palabra, pero más o menos lo que expresa, es: Yo no voy contigo porque tienes un montón de porfiados desobedientes allí.

(Éxodo 33: 1)= Jehová dijo a Moisés: Anda, sube de aquí, tú y el pueblo que sacaste de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual juré a Abraham, Isaac y Jacob, diciendo: a tu descendencia la daré; y yo enviaré delante de ti al ángel, y echaré fuera al cananeo y al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo (a la tierra que fluye leche y miel); pero yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino.

Dios les había ofrecido entrar a la tierra y destruir toda la oposición. A todas las naciones que estuvieran en contra, las iban a poder caminar por arriba. Pero ahora dice: “No estoy de acuerdo con tu pueblo, Moisés, pero te voy a dar la capacidad y potencia de penetración nacional. Vas a tener prosperidad: leche, miel y fuerza para arrollar todo lo que se te oponga, pero quiero que sepas una cosa: ¡Yo no voy contigo!.

Fíjese que es posible tener una congregación con todo ese éxito y sin embargo Dios no estar allí. Hay mucha gente que confunde el éxito de una congregación con estar bien con Dios. Puede usted tener potencia, una congregación de su denominación en cada nación, penetración en todas las restantes naciones, usted va a comer leche y miel y va a dividir la herencia, pero Él no va con usted.

(Verso 12)= Y dijo Moisés a Jehová: mira, tú me dices a mí: saca este pueblo; y tú no has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos.

(13) Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, (De acuerdo con la traducción fiel al original, la palabra CAMINO, no implica sendero o vía, sino forma, procedimiento. Es decir que lo que Moisés le está diciendo a Dios, es: muéstrame cómo operas aquí. Déjame conocerte, quiero entenderte) para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo.

(14) Y él dijo: mi presencia irá contigo, y te daré descanso.

(15) Y Moisés respondió: si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí.

(16) ¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros?

Note que lo que identifica a la iglesia, como iglesia, no es que usted tenga tres mil miembros en una congregación. Lo que lo identifica a usted como iglesia, no es necesariamente que la gente caiga bajo el poder del Espíritu aunque no lo anula. Lo que lo identifica como iglesia, no es tampoco que usted tenga un penetrante poder en las naciones. Lo único que sí lo identifica a usted como iglesia, es que lo que la caja representa, esté con usted; que la presencia de Dios esté con usted. Poder, dominio, gobierno y la gloria.

¿Cómo vamos a ser identificados por el mundo como iglesia de Dios, si Dios no anda con ella? ¿Cómo va a saber el mundo que es SU iglesia si El no está con nosotros?

La presencia de Dios no es la manifestación de los dones, es el poder de Dios. La gente se ha acostumbrado a ver sus manos, pero no su rostro. Hay una diferencia entre la presencia de Dios, que es su rostro, y sus manos, que es su poder.

Hasta al rebelde le da dones, dicen los salmos y los proverbios. Son irrevocables. Que usted tenga dones, no quiere decir que Dios esté contento con usted. Israel trae los frutos de los bienes venideros al desierto. Y se gozaron con las uvas de Canaán, pero no estaban en Canaán.

Comieron uvas por un tiempo. Tuvieron bendiciones por un tiempo, dirección por un tiempo, prosperidad por un tiempo; milagros, sanidades, salud divina, agua de la roca, mares abiertos, lluvia de carne, lluvia de maná, todo por un tiempo. Dios los protegió por un tiempo, pero nunca estuvieron en el propósito de Dios. Y murieron fuera del propósito de Dios.

Dios se desentendió de ellos durante cuarenta años, aunque los bendijo. Cuarenta años con bendición de Dios y Dios no quería saber nada con ellos. Sin embargo, durante cuarenta años Dios los bendijo porque Dios es amor. Lo bendice, pero eso no quiere decir que esté contento con usted. Usted, por ejemplo, se puede enojar con su hijo porque trajo una nota baja de la escuela, pero no por eso lo va a dejar sin comer o lo va a condenar a dormir en el patio, sin ropas, en el frío de la noche y sin colchón.

Así existen algunas congregaciones hoy: tienen la danza profética de Miriam, tienen el agua brotando de las rocas; tienen el maná que cae del cielo; tienen la prosperidad; tienen la penetración; tienen todo eso y hace cuarenta años que Dios no dice nada en medio de ellos. Y juran que andan bendecidos.

Nuestra identidad está íntimamente relacionada con aquello que nos gobierna. No con piel de gallina en un culto. No con eso que cambia su voz en un púlpito. Eso no es de lo que estamos hablando. Puede tener todo eso y no tener a Dios. Lo que nos identifica es lo que el arca representa: gloria, manifestación, dominio, gobierno, la presencia; esto es lo que nos identifica como iglesia. Sin eso, ritos sin valor.

Aquí vemos cinco principios muy importantes: 1)= El arca es la evidencia de que Dios está en nuestro medio.- 2)= El arca nos da un propósito para congregarnos como cuerpo.- 3)= Nos da dirección en nuestra jornada. Sin arca, no hay dirección.- 4)= Nos da el clima que neutraliza las condiciones hostiles del desierto. De día, nos da una nube para protegernos del calor y, de noche, fuego para protegernos del frío.- 5)= Nos da victoria en medio de la batalla. Esto era lo que el arca representaba entonces y sigue representando hoy lo mismo para nosotros.

Vino un tiempo, en la historia de Israel, donde la presencia de Dios se perdió. Se culpa de esto a los filisteos que se llevaron la caja, pero los filisteos pudieron llevarse la caja porque la presencia de Dios ya no estaba en la caja, sino el filisteo se moría al tocarla. ¿Cómo explica, usted, sino, que los filisteos tocaron la caja y no se murieron, cuando el mismísimo sacerdote no podía tocarla? Era solamente una caja.

Ese es un problema muy grande en la iglesia. Mientras tengamos la caja, mientras tengamos el ritualismo, mientras sepamos cantar canciones o predicar una palabra, mientras sepamos abrir un culto, tenemos iglesia. ¡Hermano! ¡Eso no es iglesia! ¿Por qué? Simple. Porque si dios no está hablando, no hay iglesia.

Aquí, básicamente, quiero hablar de dos cosas: Primero: Las condiciones que rodean la partida de la gloria de Dios. Segundo: Como conseguir la presencia si es que la hemos perdido. Estos dos, son principios de reforma. La gente no se está introduciendo en la reforma, no ha entendido en serio lo que la reforma es.

(1 Samuel 2: 12)= Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.

(13) Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su mano un garfio de tres dientes, y lo temía en el perol, en la olla, en el caldero o en la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta manera hacían con todo israelita que venía a Silo.

(Verso 15)= Asimismo, antes de quemar la grosura, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: da carne que asar para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda.

(16) Y si el hombre le respondía: quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: no, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza.

(17) Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecadote los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová.

Elí era juez y era sacerdote. Estaba viviendo en el tiempo de una reforma espiritual, donde la iglesia está transicionando desde un gobierno de jueces a un mover profético tras el orden de Samuel.

La administración del tabernáculo era llevada a cabo por los hijos de Elí, Ofni y Fineés. Hay un orden profético que se estaba levantando en la tierra; Samuel era el comienzo.

(Verso 22)= Pero Elí era muy viejo; (La palabra VIEJO, aquí, tiene una implicancia que, traducida, sería más o menos así: “No hábil para dirigir gente”. No tenía que ver con viejo de edad, tenía que ver con viejo por falta de dirección. En el hebreo, la palabra VIEJO, quiere decir que no era sabio. Viejo, en el Espíritu, es rehusar a moverse con Dios. Usted puede tener veinte años y ser un viejo) y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y como dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión. (Lo que vemos aquí, salta a la vista, es un sacerdocio pervertido).

(23) Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo vuestros malos procederes. (¿Cuántos pueden ver que Elí era un hombre sin carácter?)

(24) No, hijos míos, porque no es buena fama lo que yo oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová.

(25) Si pecare el hombre contra el hombre, los jueces le juzgarán más si alguno pecare contra Jehová, ¿Quién rogará por él? Pero ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir. (Para Dios no hay mal. Todo bien. Para Dios, aunque muchos no lo puedan entender, era un bien eliminarlos. Dos o tres deben saber de lo que estoy hablando).

(26) Y el joven Samuel iba creciendo, y era acepto delante de Dios y delante de los hombres.

(27) Y vino un varón de Dios a Elí, y le dijo: así ha dicho Jehová: ¿No me manifesté yo claramente a la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto en casa de Faraón?

(28) Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que ofreciese sobre mí altar, y quemase incienso, y llevase efod delante de mí; y di a la casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel.

(29) ¿Por qué habéis hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has honrado a tus hijos (Le está diciendo que ha honrado más a los hombres que están en eminencia o autoridad institucional en la iglesia) más que a mí; engordándoos de lo principal de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?

Le estoy dando, por si se le ha olvidado, las condiciones por las cuales Dios se fue. Usted ha honrado a sus hijos, pero recuerde que sus hijos, en este caso, son la administración de la casa de Dios.

(30) Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco.

(31) He aquí, vienen días en que cortaré tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de modo que no haya anciano en tu casa.

Esta palabra, ANCIANO, significa que nadie en su casa va a tener más de treinta años. ¿Se imaginan lo importante que es la genealogía? Por ejemplo: si alguien viene a querer casarse con su hija… “¿Y tú quién eres? - Pedro…- Ah..¿Y cuántos años tienes? – Veintisiete… - ¿Y de dónde vienes? – Soy hijo de Fulano, hijo de Zutano, hijo de Mengano, hijo de Elí… - ¿¿¿Eh??? ¿¿Hijo de Elí, has dicho?? ¡¡Ah, no!! ¡Tú te mueres dentro de tres años! ¡Fuera! ¡No quiero una hija viuda!

(32) Verás tu casa humillada, mientras Dios colma de bienes a Israel; y en ningún tiempo habrá anciano en tu casa.

(33) El varón de los tuyos que yo no corte de mi altar, será para consumir tus ojos y llenar tu alma de dolor, y todos los nacidos en tu casa morirán en la edad viril.

(34) Y te será por señal esto que acontecerá a tus dos hijos, Ofni y Fineés; ambos morirán en un día.

(35) Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi corazón y mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andarás delante de mí ungido todos los días.

(36) Y el que hubiere quedado en tu casa vendrá a postrarse delante de él, (Note lo que pasa en una reforma: se remueven los conductores y los que quedan, se vienen a postrar delante de los nuevos conductores) Por una moneda de plata y un bocado de pan, diciéndole: te ruego que me agregues a alguno de los ministerios, para que pueda comer un bocado de pan.

Es decir: ¡Dame un puesto, un cargo, algo, aunque sea para barrer el templo! Dice el verso 25 que no tenían la habilidad de dirigir al pueblo. Le estoy tratando de mostrar las condiciones que revelan el ambiente que existe cuando Dios decide irse.

También se refiere a los hijos, es decir: a los ministros, porque los hijos de Elí representan a los ministros de la iglesia. Los mismos que en su momento de esplendor, decían: yo hago lo que me da la gana. Cuidado: ya no hablamos de los tiempos de Elí; eso es sólo el modelo.

El verso dice que ellos no oyeron la voz de su padre. Atienda: su padre les acaba de decir todas las razones por las cuales lo que están haciendo está mal, y ellos dijeron: a mí no me importa un rábano...

Viene la profecía de que no habrá más un hombre de más de treinta años en su casa y que el enemigo entrará en la casa de Elí. Recuerde: todo vacío es llenado por el espíritu religioso.

Cuando hay un vacío de conducción, la casa se llena de espíritu religioso. Cuando yo hablo de vacío de conducción, no me refiero a que no haya posiciones. Cuando la posición manda en la función, ésta se llena de espíritu religioso.

Pueden haber pastores que no están pastoreando. Pueden haber conductores que no estén conduciendo nada. Bueno, si es así, todo ha sido llenado por el espíritu de la religión.

Lo más triste de todo esto que aconteció en esta profecía, es que Él le dice: me voy a ir. No voy a estar en tu medio. O sea que básicamente le dice a Elí: has estado trabajando fuera de lo que mi corazón desea que hagas hoy. Condiciones que revelan cuándo se va el arca.

Nº 1 = Un tiempo cuando los ministros no tienen visión. Dice que Elí era viejo. No tenía la habilidad de conducirlos para donde tenían que ir. No podían ver la próxima fase del mover de Dios. No tenían la capacidad para llevarlos hasta el próximo nivel.

Cuando los ministros, en su casa, no tiene la habilidad ni la unción para llevarlos hacia el próximo nivel, Dios decide irse de la casa.

Nº 2 = Cuando hay un sistema inundado de error sin arrepentimiento. Había error en el ministerio y ningún deseo de arrepentirse. Hago lo que me da la gana y no me importa lo que me digan.

Ya oí el mensaje, pero le hago caso omiso. Si, te oí, pero aquí lo hacemos así. Este es el barrio Mostachos, aquí lo hacemos diferente. En mi denominación se hace así. Nosotros somos “barristas”, ni “anti-barristas”. Es diferente.

Cualquiera sea la excusa para no arrepentirse del horror que es señalado por la Palabra, produce un ambiente en el que Dios decide irse de en medio del pueblo.

Nº 3 = Cuando no hay ningún interés ni una opinión abierta en deshonrar las cosas sagradas de Dios. Mire el verso 29: ¿Por qué has hollado mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo, y has honrado a tus hijos más que a mí?

LO que se ve aquí, es que se honraba más al ministerio, a la gente, que a lo que Dios estaba diciendo. Dios, entonces, se fue. Cien años. Por cien años no hubo Dios en Israel. Pasó lo mismo en el tiempo de Malaquías. ¡Me habéis robado!, dijo: no hablaba sólo de dinero, hablaba de reputación.

Hablamos de gente que deshonra las cosas sagradas de Dios. Se convierten en barreras para que usted no escuche. Responden al espíritu del mundo,. En Malaquías, dice: ¿Adónde está el honor que me debes rendir? Ya no reconocemos la voz de Dios cuando nos habla. Si no viene con túnicas, mitras, bartolas, títulos y posiciones, ya no es Dios.

Nº 4 = Cuando Dios se convierte en secundario. Cuando se lo coloca en segundo lugar. Dice: ¿Por qué honras más a los hombres que a mí? “Sí, yo entiendo lo que Dios está pidiendo, pero... la iglesia todavía no está preparada, y... ¡Basta!

Ustedes recuerdan; la guerra fue en Eben-Ezer, a eso lo vemos en Samuel. En contra de los filisteos. Ellos tomaron el arca y se la llevaron. ¿Cómo explica usted que el filisteo incircunciso pudo tocar el arca y no morir? Simple. Dios no estaba allí. Ya el arca no tenía nada que ver con Dios, estaba vacía.

La segunda vez que tomaron el arca, la perdieron. Los filisteos tenían la costumbre de añadir dioses a sus dioses. Fíjese como trabaja Dios. Ellos pusieron el arca al lado de otros dos dioses. Al otro día toda la gente estaba adorando al Dios verdadero, incluyendo a los demonios que habitaban en los otros dioses. Les vinieron tumores. ¿Sabe usted qué eran esos tumores? ¡¡Hemorroides!! ¡Saquen ese arca de aquíiii!!

Prefiero una iglesia sin arca, donde no tengo que morir. Donde el precio no es demanda. Donde no tengo que sacrificarme. Llévese el arca, no la quiero, ya me acostumbré al rito, no necesito la presencia. Igual a las iglesias que no quieren pagar el precio. Cuando entraron el la cuarta ciudad, abrieron el arca y miraron adentro. Murieron cincuenta mil, mire:

(1 Samuel 6: 19)= entonces Dios hizo morir a los hombres de Bet-Semes, porque habían mirado dentro del arca de Jehová; hizo morir del pueblo a cincuenta mil setenta hombres. Y lloró el pueblo porque Jehová lo había herido con gran mortandad.

La tapa del arca es la misericordia que tiene que ver con la gracia. Dentro del arca estaban las tablas, el maná y la vara de Aarón. Las tres piezas que traen a la memoria la rebelión del pueblo. Ahí hay un principio: nunca quite la gracia para tratar asuntos de rebelión. Si trata rebelión sin la gracia de la misericordia, produce muerte. La rebelión siempre se trata a través de la gracia y la misericordia. Eso destruye toda la iglesia legalista que pueda haber en la República Argentina, en América y en el resto del planeta.

(20) Y dijeron los de Bet-Semes: ¿Quién podrá estar delante de Jehová el Dios Santo? ¿A quién subirá desde nosotros?

(21) Y enviaron mensajeros a los habitantes de Quiriat-Jearim, diciendo: los filisteos han devuelto el arca de Jehová; descended, pues, y llevadla a vosotros.

(7: 1)= Y vinieron los de Quiriat-Jearim y llevaron el arca de Jehová, y la pusieron en casa de Abinadab, situada en el collado; y santificaron a Eleazar su hijo para que guardase el arca de Jehová.

(2) Desde el día que llegó el arca de Quiriat-Jearim pasaron muchos días, veinte años; y toda la casa de Israel lamentaba en pos de Jehová.

Si Dios se va, la iglesia queda reducida a ritos sin gobierno ni autoridad. Cuando la iglesia opera sin autoridad divina, una reforma es necesaria. Cuando lo único que hacemos es una reunión en domingo, escuchar un mensaje de tres puntos, recoger una ofrenda, cantar cuatro canciones y volver a casa hasta el próximo domingo o hasta la reunión casera de entre semana, hace falta una reforma. Cuando todo lo que hacemos está lleno de monotonía y oímos una palabra que no encarnamos ni activamos, hace falta una reforma.

Si usted se va de su congregación porque no sucede nada y visita otras analizando si lo que se hace concuerda con lo que usted supone que debe hacerse, usted está en lo natural. Si buscamos cosas perfectas en las cosas naturales, jamás las vamos a encontrar. La reforma tiene que ver con el mundo espiritual ni es previsible ni se analiza con nuestra mente finita o nuestra sabiduría, costumbre o tradición carnal.

Es que venimos con la idea de estar buscando una congregación donde se nos atienda, se nos ministre, donde podamos tener un refugio, donde tengamos la certeza que existimos y le importemos a los demás. Está bien, es válido todo esto, pero este no es el propósito de la iglesia.

A la iglesia se viene a dar, no a recibir. Dice la palabra que la iglesia aumenta según lo que cada uno aporta. Pero mientras usted sea un miembro que solamente viene a recibir y cree tener derecho a ello porque paga una entrada llamada ofrenda, la iglesia no crece nada. O puede crecer en número, pero eso no significa nada. El crecimiento de Dios no es necesariamente en número, aunque naturalmente lo incluya; es en sustancia, en entendimiento. Dios jamás trabajó con multitudes. Cristo jamás trabajó con multitudes.

Creemos que la siega es evangelística. El impacto evangelístico, en el tiempo de la siega, es cierto, y lo queremos. Queremos que todo el mundo sea salvo y tenemos la convicción de que mucha gente va a ser salva, amén. Pero esa es sólo una mínima parte de lo que es la siega del Señor.

La siega es la cosecha de todo. Todo lo que se ha sembrado, se cosecha. Se cosecha el entendimiento, se cosecha la plenitud, se cosecha la imagen de Cristo, se cosecha el conocimiento de las Escrituras, se cosecha la plenitud de la verdad, la plenitud del Espíritu, se cosecha la herencia de la tierra, se cosecha todo.

Al mismo tiempo, madura la iniquidad, madura el pecado, madura el cuerpo del anticristo. Todo lo que está en la tierra llega a un tiempo de madurez y se cosecha, tanto bueno como malo. No es solamente evangelismo.

Iglesias entreteniéndose en pequeñas campañas que, - es verdad -, producen decisiones de fe, pero que después esas decisiones no se ven reflejadas con la presencia de toda esa gente nueva en la congregación.

“Tenemos que aprender a discipular a las almas nuevas”, - y se conforman -, y plantan centros de capacitación y formación de discipuladores que, cuando logran entender de qué se les estaba hablando, (Quizás porque ellos mismos todavía no estaban discipulados), se encuentran con que ya son demasiado maduros como para hacer ese esfuerzo. Entonces mandan a capacitarse a sus hijos y la historia vuelve a comenzar.

“Pero hermano… es que… esto es para pastores y líderes…” ¡Qué pastores ni qué líderes! Yo creo y quiero un pueblo de reyes y sacerdotes, de todos ministros competentes. La iglesia aprende lo que se le da. Hay que estirarle la mente, hay que estrecharle el espíritu; no hay que subestimarla. Usted escucha esta palabra, su espíritu se expande y después, naturalmente, no puede estar satisfecho de ninguna manera con algo menos.

Cuando los valores del reino son dislocados, entonces no hay dominio en la iglesia. Cuando la iglesia del tiempo presente se asemeja al Icabob de Israel, hace falta una reforma.

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