Tiempo de Victoria

¿Qué es una Visión?

Hoy vamos a entrar, sin más trámite, a una definición de lo que es una visión. Vamos a leer un texto que nos da una pista.

(Proverbios 29: 18)= Sin profecía, el pueblo se desenfrena; más el que guarda la ley es bienaventurado.

Sin visión, hemos dicho más de una vez, el pueblo perece. Espiritualmente, se entiende. ¿NO lo está viendo hoy? El pueblo emana de sí mismo Gobierno en lo que dice. La palabra, allí, es CHAZON, es decir: “Sin visión”. Sin revelación profética, el pueblo arroja de sí mismo el Gobierno. Es decir: pierde Gobierno, pierde enfoque. Se subdividen los recursos humanos en diferentes direcciones. Las fuerzas se subdividen.

¿Qué es visión? Es la revelación del desarrollo perpetuo que Dios quiere cumplir a través del llamado de la persona enviada. Sin eso, entonces, el pueblo pierde enfoque, fuerza, forma, estructura y la iglesia no tiene dimensión, sólo es una masa informe de gente que se reúne para que cada uno haga cosas que tienen que ver con sus intereses. Aunque sean los mejores, los más abnegados.

Visión no son ocho puntos escritos en un papel. Ocho puntos escritos en un papel, en todo caso, es el acceso a la visión. Al igual que la Biblia es acceso a la palabra de Dios y no exactamente la palabra de hoy. Si usted no puede usar la Biblia como un pedazo de tecnología de la cual extraer principios que le permitan acceder a la palabra de Dios, la Biblia se transforma en un compendio de fría letra muerta. Allí es donde los teólogos todavía son ignorantes: muchos, pero muchos más de lo que usted pueda imaginarse, no entienden la Palabra; sólo la letra. ¿Sabe la cantidad de eximios comentaristas bíblicos han escrito voluminosas tesis sobre determinadas escrituras sin la menor incidencia del Espíritu Santo?

Para entrar en el mundo de su visión, lo primero que usted necesita es ser llamado. Los ocho o diez puntos que ponemos en un papel son el acceso al mundo de su llamado. Ese mundo es el ámbito de visión perpetua. Toda persona vive en un mundo. Si yo soy un empleado que alquilo un pequeño departamento y en el mismo edificio vive un empresario que tiene un piso completo, él y yo somos vecinos, pero vivimos en dos mundos totalmente diferentes. Su vida y la mía no tienen absolutamente nada que ver y, salvo en el palier de ingreso, o en el ascensor, o en las escaleras, es prácticamente imposible que nuestros mundos se encuentren alguna vez. Porque mundo es donde usted desempeña sus actividades. Por eso dijo Cristo: Ellos están en el mundo, pero yo no. Yo no vivo donde viven ellos, yo vivo en otra burbuja aparte. Estamos en la misma tierra, pero en diferente burbuja.

Usted puede vivir en otra “burbuja” de entendimiento que otro hermano en la fe de su misma jerarquía no vive, y por eso chocan. Son distintas formas de pensamiento que producen mundos diferentes. Es la frecuencia, la dimensión; es la posición que usted tiene. Adonde se mueve, usted va con Dios. Es el propósito eterno de su ministerio: su llamado.

Si usted no está llamado, usted no va a conseguir un trabajo. Porque sin llamado no hay visión. El problema con algunas iglesias está en que el misionero, no ha sido llamado. Entonces no tiene ninguna visión. Apenas buenas ideas y buenas intenciones. No alcanza, por eso no funciona.

Visión es el desarrollo terrenal de los propósitos eternos que existen en el mundo del espíritu de su vida. Cuando Dios lo llama, es porque tiene un propósito eterno muy claro para fundamentar ese llamado. Y es para usted y es intransferible, a menos que usted lo rechace. Él quiere que usted haga ciertas cosas en la tierra. Visión es la habilidad de que el llamado pueda entender eso. Pero, si no tiene un llamado, no hay nada que entender.

Visión es el desarrollo terrenal de los propósitos eternos que existen en el mundo del espíritu, su destino profético. Esto es previamente pre-determinado por Dios antes de la fundación del mundo. Es decir: hay un libro de su vida, escrito. Visión es ir viendo las páginas de ese libro junto con Dios. Pero, si no está llamado, usted no tiene libro alguno, así que no tiene nada para ver, por mejor intencionado que sea.

Entonces, el problema es que cuando no hay un libro de la persona que conduce, que ministra, que pastorea, que lidera, nos tenemos que inventar las mil y una, porque no hay nada escrito. Y de allí es de donde vienen todos esos proyectos que nos succionan toda la vida y que hacen avanzar a una congregación hacia ninguna parte.

A veces le pueden preguntar: ¿Usted no tiene actividad? - Estoy ocupado, construyendo. - ¿Construyendo qué? – Gente… - Cuando hay algo que hacer, la gente anda ocupada. La visión es lo que ocupa a la gente y, cuando la gente entiende la visión, comienzan a manifestar los recursos humanos que tiene.

Para que usted pueda desarrollar al máximo su visión, tiene que estar debajo de un hombre que tenga visión. Si no, nunca la manifiesta. Visión es el desarrollo terrenal de su destino profético o los propósitos eternos del espíritu en su vida. Eso es más viejo que la tierra. 2 Timoteo 1:9 dice que fue predeterminado y fijado desde antes de la fundación de los tiempos. Lo que estamos construyendo en este tiempo, es más viejo que Satanás. Por eso es que no tengo que mapear ninguna ciudad para saber adónde anda él. Él no puede entrar en lo que yo estoy construyendo porque es más grande que él.

Hay gente que construye ministerios reaccionando a las estrategias de Satanás. Entonces construye de acuerdo con lo que Satanás le permite construir. “Bueno… Satanás está aquí… Así que vamos a tener que hacer una marcha, tomar este lugar, poner una base allí y colocar tal cosa allá”. Y usted se pasa todo el día jugando al ajedrez con Satanás. Pero si tiene un llamado y una visión, busca la estrategia de lo que está escrito en la Biblia y, como está escrito, ya es; y lo manifiesta, y donde ponga eso, el diablo se tiene que ir. No digo que no le haga la guerra, le digo que no puede entrar. Cuando usted descubre el propósito de Dios, se lo impone al enemigo; esa es la estrategia correcta.

Por eso Romanos 12:1-3 dice que tenemos que renovar, reformar nuestra mente de acuerdo al entendimiento, para poder entender lo que Dios quiere; para poder entender la voluntad de Dios. Una vez que la entiende, la deja caer en la tierra y todo demonio se tiene que ir. Una visión, entonces, se ajusta y es cambiante de acuerdo con la madurez y el nivel que trae.

Cómo interpreta la visión usted depende de la luz del entendimiento que usted tiene. Si va a un lugar donde hay gran opresión espiritual, es probable que empiece a batallar, reprender y zapatear lo que le oprime. Se queda exhausto, pero convencido que usted es muy espiritual porque pudo percibir  cosas que los demás no perciben. Ahora, maduro, se da cuenta que cuando llega a un lugar así, lo único que tiene que hacer es decir, pensar y creer: llegué. Lo otro es de Dios, pero es para que uno se convenza que puede. La visión es fija, pero cambia de acuerdo con el nivel de madurez que trae.

Reformar la mente para que pueda entender cuál es la voluntad buena, agradable y perfecta de Dios para su vida. Es decir que hay diferentes grados y niveles de entendimiento de la voluntad de Dios. Es agradable cuando usted es inmaduro. Después está buena cuando va creciendo. Pero luego llega lo perfecto: allí es donde comienza la cuestión.

Su posición es la que determina su visión. Si tiene sus ojos puestos en lo de acá, no puede tener una visión clara de lo de allá. Que hoy la visión determina que se tenga que hacer tal o cual cosa, no es obstáculo para que mañana, la misma visión, disponga que se tiene que hacer otra cosa. Una visión es móvil, progresiva, siempre se está mudando; si no lo hace, no es visión, es ambición de alguien. Construir templos, edificios, proyectos, eso no es visión. Eso es quizás una estrategia o quizás una ambición personal, pero visión no es. Visión es la habilidad de ver en el mundo del Espíritu, el destino profético de algo.

Es imperativo ser llamado. En el llamado están los recursos para operar la visión. Esos mismos recursos atraen a la gente que está identificada con este llamado. Esto funciona donde quiera que se introduzca.

Así que no nos importa adonde está el diablo. Si usted quiere saber dónde está el diablo, yo se lo puedo decir desde ahora: está en la tierra. ¿En qué estatura está? En todas. ¿Cuándo comenzó? Desde siempre. ¿Cuándo se va? Al final. ¿Y entre tanto? En medio del diablo, igualmente hay que construir.

Llevamos gritando veinte años y las estatuas siguen endemoniadas. Marchas, pactos, toma de ciudades y la ciudad está cada vez peor. Así que no nos importa donde está el diablo, lo que nos importa es que quiere Dios. Cuando encontramos qué quiere Dios, le damos en la cabeza al diablo con eso. El llamado, es un ámbito superior al demonio. Se llama Dios. Recuerde que Satanás no es enemigo de dios, es enemigo suyo. Satanás es creación de Dios, por lo tanto, le guste o no, se le sujeta.

Moisés fue a Egipto a liberar a la gente del Faraón. Se puso a buscar, a ver en qué estatua andaba. Después fue y dijo: mira diablo, esto es lo que quiere Dios. Y se acabó. Se llevó la gente. Aquel pataleó, relinchó, hizo de todo, pero él se llevó la gente. Nunca ató, reprendió ni hizo nada de eso. Simplemente se llevó la gente. Cuando usted entiende la autoridad del creyente, entonces es cuando el mundo del espíritu comienza a respetarlo.

El intento de Satanás, con toda esta estrategia, en la iglesia, es que usted esté tan atrapado por perseguirlo a él, que cuando usted venga a ministrar lo que Dios quiere, lo hagas fuera del Kairos de Dios. Porque las cosas de Dios se hacen cuando Dios las necesita hacer. Eso es lo que en términos bélicos se califica como “maniobra de distracción”.

Lo que la gente no entiende es como alguien se puede perder en el llamado de otro sin perder singularidad. Ahí es donde la gente tiene temor a someterse porque cree que uno se va a tragar al otro. Pero cuando los espíritus están correctos, no hay clones, hay singularidad. Es decir: se lidera el destino de la vida, y no la vida.

Así que la iglesia es como un negocio, sólo que tiene una dimensión diferente. Toda la fuerza proviene del mundo del Espíritu, no del humanismo, pero es una empresa. La empresa de Dios en la tierra, no algo frívolo que la gente viene a visitar. Alguien decía que es como si tuviéramos que volver a hacer todo lo que dejamos de hacer antes. Sí; lo que pasa es que creíamos que estábamos organizados, pero en realidad estábamos cristalizados. Denominación es organización cristalizada con motivos perversos, que no garantizan una estructura viable para la unción de Dios.

La segunda parte de lo que es una visión, es: ¿Quién quiere ser Cristo en usted? No solamente qué quiere Cristo que usted haga, sino qué quiere que usted sea. En cada ministerio Cristo se manifiesta de una forma diferente. ¿Qué es lo que identifica su tribu? Usted no puede identificar con precisión lo que es una visión hasta que no identifique lo que Cristo quiere ser en su medio. Lo que usted hace, tiene que tener un sabor, un estilo, algo que identifica su ministerio.

(Efesios 4: 7)= Pero a cada uno de nosotros fue dada la gracia conforme a la medida del don de Cristo.

Fíjese que la medida de gracia es conforme al don. Cada uno de nosotros tiene una medida de gracia conforme al don. No puede haber ningún departamento en la casa que manifieste un ambiente distinto al ambiente de la casa.

Establecer la calidad de su mensaje es primordial. El mensaje de hoy habla de estirar a la gente, no de conformarla a su estado. Todo lo que usted ha recibido estuvo muy bueno, pero hay que seguir adelante, buscando más, con esto no le alcanza. La gloria de hoy, me da para celebrar hoy. Ya mañana, no estoy celebrando lo que hice ayer. Olvidado lo que está atrás, seguimos hacia adelante.

Sólo después de definir qu7ién es usted en el liderazgo, puede ponerse a ejecutar actividades. Porque solamente así esas actividades estarán sirviendo a la visión, en lugar de mantener a la gente ocupada.

El error que cometen muchas iglesias es que quieren poner su visión de acuerdo con el ambiente que rodea la iglesia. Si usted está rodeado de drogadictos y gente pobre, la visión de la iglesia estará destinada  a la alimentación de los pobres y la rehabilitación de drogodependientes. ¿Quién dijo? Cristo tuvo a los pobres todo el tiempo con Él, y nunca les dio nada. Es más, dijo: a los pobres siempre los van a tener…

Los pobres sólo son una señal de que el sistema del mundo no funciona. Toda empresa tiene algo que se llama “el rechazo del producto”. Es todo aquello que no pasa el control de calidad. A ese número siempre hay que mantenerlo bajo, para que la compañía prospere.

Bueno; el sistema de la tierra, siempre produce más desecho que gente buena. Hay cierta gente que no puede hacer nada y todo parece indicar, ciertamente, que nunca lo podrá hacer, ya que el sistema está armado sólo para que cierta clase de gente lo haga. Cristo dijo: te voy a dejar eso ahí para que veas que tu sistema no funciona. Dios, es Dios de la tierra, no de una persona.

Nosotros tenemos, dentro de eso, que trabajar y producir otra nación que tenga un sistema que sí funcione. Y todo el que entra por allí es maximizado y nadie es deshecho; dentro de un mundo que no sirve, crear otro que sí sirve. Pero si nos metemos en el mundo con la misma mentalidad del mundo y lo que traemos a la gente aquí es para alimentar a los pobres, estamos haciendo lo mismo que hace el mundo. Para eso está la Cruz Roja, no la iglesia del Dios tres veces Santo, Todopoderoso y Majestuoso.

Pero entonces… ¿Está mal crear un comedor comunitario? No dije eso. Dije que la visión no es relativa, precisamente, al ambiente que rodea tu iglesia. Una iglesia que tiene visión, y sabe lo que hace, es aquella que, estando en un medio ambiente de extrema pobreza, tiene dimensión pastoral suficiente como para ocuparse de que toda esa gente que vive en la zona donde está la iglesia, está bien, pero que su trabajo de fondo está en otra cosa diametralmente opuesta a este medio ambiente; gobernar, liderar, regir, por ejemplo. Puede ministrar más por Internet a diversas partes del mundo que a los vecinos.

Su tarea es resistir al diablo y, para hacer eso, va a tener que meterse en el ambiente y en el terreno en el que él actúa. Cuando usted resiste algo que viene del diablo, lo hace con fundamentos bíblicos incorporados a la sabiduría humana. Siempre va a haber alguno que se interese por saber de dónde sacó usted su argumento. A ese, usted se lo tiene que decir. No a todos, eh? Resistir al diablo; no hacer el ridículo.

Cristo fue al estanque de Betesda y dejó allí a todo el mundo sentado y levantó a uno. Si su visión hubiera estado orientada por el medio ambiente, nunca hubiera salido de allí. Todavía estaría allí, sanando rengos y paralíticos.

Uno de los principios de construir visión es que usted no permite que su visión este controlada por el ambiente natural que rodea su ministerio. Tiene que oír a Dios para saber qué quiere Dios de su ministerio.

(Génesis 13: 10)= Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra.

(11) Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán, y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro.

(12) Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.

(13) Más los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.

(14) Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte u el sur, y al oriente y al occidente.

(15) Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.

(16) Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada.

(17) Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti te la daré.

(18) Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová.

NÚMERO UNO: Principios para una visión falsa. El verso 10 dice que Lot levantó sus propios ojos. Es decir: vio una realidad distorsionada. Visión no es algo que usted quiere, que usted prepara porque usted lo vio. Este es alguien que edifica su propio mundo y deja sus habilidades o ambiciones. Yo quiero esto, yo quiero aquello, me gustaría tener esto, me gustaría tener aquello, esta es mi visión. Esto no es visión. Él levantó sus propios ojos.

NÚMERO DOS: Motivación personal. En el verso 11, dice que Lot escogió para sí mismo. Fue motivado por necesidad o indulgencia personal; fueron sus propios deseos, una vez más. Por ejemplo: gente que deja el púlpito y le gustaría viajar. El púlpito es el resultado de una vida bien dura. Mientras más le gusta a usted un mensaje, más sufrido es el que lo trae. Dice que Él escogió para sí mismo. Es un error.

NÚMERO TRES: Seguir una dimensión espiritual incorrecta. Él vio, allí en el mismo verso 10, que la tierra de Sodoma y Gomorra era preciosa, justo antes que Dios la destruyera. Perseguía la dimensión espiritual incorrecta. Es decir: no tenía penetración profética. Invirtió en algo que se fue a la bancarrota al día siguiente. Lo vio bonito hoy, pero no vio que mañana iba a ser destruido. Lo vio espectacular antes que Dios lo destruyera; ¿Cómo fue que no vio la destrucción también? ¿Cómo pudo no saber que al otro día, eso ya no iba a estar? Sólo vio la dimensión presente de la realidad. Tenemos que aprender a ver más allá de lo que aparenta ser muy bonito por fuera. Hay gente que está construyendo cosas que no van a poder pasarlas a otra generación porque están próximas a desaparecer. Esa es una visión incorrecta.

NÚMERO CUATRO: Darle prioridad a un proyecto personal. Él vio en Sodoma y Gomorra la posibilidad de un proyecto personal. Estaban en el desierto, estaban solos, en un lugar árido, él vio que había gente, ciudad, algo grande construido. Probablemente pensó que había buenos contactos o ministerios convenientes y se unió a ellos, a Sodoma y Gomorra.

Algo que es muy importante para construir una visión, es con quien usted se une. Él tuvo asociaciones erróneas. “- Mira, esta gente es grande; tiene fuertes ministerios; mira todo lo que han construido, yo me voy a unir a ellos. ¿Y tú qué haces solo en el desierto, Abram? Yo me voy a ir con esta gente, tienen vida grande, mira todo lo que han hecho. Ciertamente Dios está allí.” Al otro día vino Dios, pero no para unirse.

Estos son cuatro puntos que le voy a dar para que usted entienda que la visión no es algo que usted quiere construir. Dentro de una visión hay estrategias y entonces es de allí que salen cosas que Dios pone en nuestro corazón hacer. Pero la visión es otro mundo. Es ver dentro del desarrollo profético de su destino. Ahora vamos a ver la visión verdadera. Del verso 14 al 18.

Dice allí, en el verso 14, que Jehová le dijo a Abram lo que tenía que decirle, después que Lot se apartó de él. Hay un principio de Dios que es claro: Él le da una palabra a una iglesia después, y sólo después, que los falsos principios que allí se seguían, se han retirado. No antes. Dios no nos va  a dar la verdadera visión y la exactitud de lo que necesitamos, hasta que no haya nada en nuestro medio que la neutralice. Dios no le va a dar a una iglesia la palabra correcta que define el propósito de su existencia, hasta que todos los principios Lot desaparezcan.

Lot puede ser su certificado de Escuela Bíblica. Lot puede ser su doctrina. Lot puede ser un concepto de Dios equivocado. Lot pueden ser sus éxitos pasados. En suma: todo lo que le ata a la indulgencia personal representa a Lot en este capítulo. Tiene que salir absolutamente todo de allí para que Dios pueda dejar caer la perfecta voluntad. Todo lo que nosotros construimos para Dios, tiene que tratar con nosotros primero. Si usted toca el propósito de Dios, el dedo de Dios lo va a tocar a usted primero. Seis puntos.

1)= No puede usted tocar cosas santas sin ser santificado primero. No puede entrar a la Canaán moderna sin primero tres días de santificación.

2)= Tiene que definir muy bien adonde está parado hoy, antes de diseñar su destino. LA visión tiene que definir su posición presente, antes de diseñar el destino. Dios le dijo a Abraham: mira la tierra desde donde estás. Es decir: tienes que identificar donde estás antes de intentar ir a ninguna parte. Tienes que reconocer tu posición. El problema es que mucha gente no reconoce que necesitan cambio y quieren echar todo el mover presente encima de métodos y estructuras perimidas y fundamentos falsos.

3)= Dios le dice: mira hacia el sur, hacia el norte, hacia el este y el oeste. La verdadera visión debe expandir los límites mentales de la gente. Cuando hay visión, la gente se atreve a hacer lo que normalmente la mentalidad de esa cultura, no le permite. ¡Uy! ¡No! ¡Aquí nadie puede tener un automóvil cero kilómetro! - ¿Ah, sí? ¡Qué bueno! ¡Qué lástima que aquí, en mi ciudad, eso no se puede hacer! – Basta. La verdadera visión rompe con el “no se puede”. Tiene que atreverse a verse mejor de lo que usted es.

4)= Él dice: toda la tierra que ves, te la daré. Es importante verlo. Si usted no lo ve, no la posee. Entiéndame bien, por favor. No salga ahora a decir que el hermano dice en Internet que hay que “visualizar” y medio mundo crea que este hermano se pasó al bando de la Nueva Era. Dios nunca le va a pedir que haga algo que no puede alcanzar. Y cuando se lo pide, le imparte lo que usted necesita para poder hacerlo. Cuando Dios dice: sé fuerte, no le está pidiendo fuerzas, se la está dando.

5)= Le dijo a Abraham: camina la tierra a lo ancho de ella. La visión es administrar deliberadamente por acción humana. Si usted no camina, lo que vio, no lo hace.

6)= Moisés movió la tienda. Tiene que levantar su tienda, cambiar su posición. Si su estado inicial era que usted no tenía visión, empezar una visión va a cambiar todo lo que usted es. Si quiere lograr algo que nunca tuvo, va a tener que hacer algo que nunca hizo. Tiene que mover su tienda. La tienda puede ser su posición de revelación, su forma de hacer guerra espiritual, sus relaciones, su perspectiva, su carácter.

Él movió la tienda y construyó un altar de sacrificio. Abraham cambió la posición de su sacrificio espiritual. Cambió su forma de relacionarse con Dios. Diez puntos finales.

1)= Asegúrese que es llamado y purifíquese de motivaciones personales.

2)= Analice las áreas de su fuerza que se encuentran en su experiencia, revelación y dones. Internalícese profundamente. Descubra quien es usted.

3)= Analice el ambiente en el cual ha sido plantado; el inmediato y el distante. Esto funciona para la familia, para la empresa, para todo. Tanto en el área espiritual, como física, como de relaciones.

4)= Investigue las dos: Primero: las deficiencias que existen en su departamento, que tienen que ser corregidas por nueva ministración. Segundo: condiciones en el departamento que existen, que son buenas, pero que podemos podar para traer mayor producción.

5)= Analice las fuerzas de sus recursos. Los recursos son siempre invertidos en la gente. Qué trae, qué tiene en su departamento, qué sabe hacer la gente, qué estudia, en qué trabaja, qué tiempo y qué capacidad financiera tiene. Porque nuestro trabajo es maximizar todo eso, porque si no le estamos metiendo mentiras a la gente.

6)= Aprenda a escuchar la voz de Dios por encima de la voz de sus deseos y deje de estar escuchando profecías. – “¡No! ¡Que Dios me dijo!” Fíjese lo que dice la Palabra, eso es lo que le está diciendo Dios.

7)= Asegúrese que toda visión sea escritural y que tenga un fundamento que se le pueda enseñar a la gente. Somos una voz en el desierto. ¿Qué significa eso? Explíquemelo. Búsquemelo en la Palabra. Predíquemelo. Transmítalo a cada departamento. Quienes somos. Cuándo es que nosotros nos gozamos, cuándo es que nosotros nos entristecemos. Cuáles son las dinámicas que ocurren, qué nos hace reír, qué nos hace gozar. Qué voz somos, qué trompeta somos, qué mensaje declaramos. Que todo el mundo pueda contestar a esa pregunta en la iglesia.

8)= Asegúrese que la visión que se desarrolla no se construye a través de eventos. Si no, que los eventos sirvan para construir gente, lo cual es nuestra visión.

9)= Congregue a la gente alrededor de la visión. Es decir: permita que la iglesia edifique la visión, que no lo hagan sólo los líderes. Los líderes transmiten la visión a la iglesia; la iglesia la edifica. Así la gente está ocupada, está contenta, está siendo usada, está participando.

(10)= Asegúrese que todo ministerio que se cree en la iglesia, exprese la cultura del ministerio. Predicamos lo que el nombre significa, no lo que nos da la gana. Somos una red de rompimiento global. Eso significa que nuestros mensajes rompen con las limitaciones mentales del pueblo. Los títulos que hemos escogido para los ministerios, no son títulos que soñamos, son estratégicos.

Y por último, después de entender todas estas cosas, recién se escribe la visión. Pero escríbala en tablas de carne. Escríbalas en el pueblo, que todo el mundo las entienda.

La visión es algo que se predica una sola vez. Es algo que en cada reunión se transmite y siempre se está diciendo algo, enfatizando algo, hasta que la gente entienda qué son las cosas que nosotros consideramos éxito y qué son las cosas que nosotros no consideramos éxito. Estos no son mensajes emocionales, son mensajes de instrucción.

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