Tiempo de Victoria

¿Qué es una Reforma?

Es interesante la pregunta del título. ¿Qué es una reforma? Debo confesar que hasta hace algo más de diez años atrás (Esto se escribe en 2006), yo no tenía ni la menor idea de su significado, no me daba para estimar su necesidad, ni mucho menos para imaginarme su implementación o su contenido.

Es más; ni siquiera había pasado por mi cabeza la posibilidad de que fuera necesaria una reforma en la iglesia del Señor. ¿Es que yo estaba conforme, entonces? Para nada. No estaba conforme en absoluto.

Tenía muy claro que lo que mi familia y yo estábamos viviendo, era un modelo de iglesia que se parecía muy poco a lo que Dios mostraba en su Palabra, pero era medio como que me había convencido, (O quizás me habían convencido), que así eran las cosas en este tiempo y que, aspirar a más, era transitar por caminos demasiado líricos, quiméricos o sencillamente exageradamente místicos.

Sin embargo, tuvo que pasar por aquí un entonces profeta del Señor con una palabra clara, pero al mismo tiempo llena de profundidad. Una palabra que, acostumbrados como estábamos a cierta liviandad, facilismo religioso y permanente repetición de muletillas templistas evangélicas, me impactó primero y me abrió un panorama después, mucho más amplio.

Me di cuenta que si el evangelio seguía siendo lo que siempre había sido, y que en lugar de haberse adaptado a los tiempos, como yo suponía, en realidad los que habían cambiado adaptándose al mundo, eran los hombres encargados de hacerlo conocer, algo que todos sabíamos que no era así, pero que soportábamos con resignado ademán de: “Y bueno…que se puede hacer…el mundo está muy difícil…”

Mire; comprobar que el sentir propio y al mismo tiempo de cientos y cientos de hermanos tenía una base escritural tan clara y al mismo tiempo tan concreta, hizo primero que la Biblia resultara algo apasionante para mí, no ya ese libro que llevaba bajo la axila cada domingo al culto.

Produjo después una aceptación de esa Palabra, luego pasé a creerla con toda mi fuerza y, finalmente, a ponerla por obra desde donde yo podía hacerlo inmediatamente. Finalmente, con esos tres pasos dados, me sumé sin invitación y sin ningún otro objetivo que trabajar de verdad para el Reino de Dios, a los tantos mensajeros que, hoy por hoy, comparten esta visión.

Una visión, reitero, totalmente apartada de intereses personales, - Esto ha quedado en evidencia a través de este tiempo -, sectoriales, (No he armado ningún sector detrás de esto, ni he formado grupo alguno), una visión que no tiene otro punto de referencia que producir una reforma sustancial que permita, definitivamente y de una vez por todas, que el propósito y el plan de Dios sean cumplidos.

El salmo 101 dice que la impiedad perecerá en la mañana. Si la impiedad, como sabemos, no es maldad sino carencia de espiritualidad, la impiedad es prácticamente lo que denominamos cizaña, que dicho sea de paso no son personas, (Aunque las incluya) sino alimento falso, palabra adulterada, entonces estamos hablando sin dudas que ese es el tiempo de la siega, donde la cizaña será sacada y quemada.

¿Por qué digo que este es ese tiempo? Porque estamos hablando de un amanecer, de las primeras horas de una mañana, del inicio del Tercer Milenio. ¿Cuántos saben que estamos transitando por el Tercer día de Dios? ¿Y por donde comienza un día? Por la mañana.

Muy bien; esta es la mañana. Este es el momento donde, como uno de los pasos esenciales de la reforma, tenemos la tarea de aportar divinidad para la siega de la cizaña que permitirá, al fin, que los justos puedan resplandecer.

Este, mi hermano, es un tiempo en que la tierra se encuentra en medio de la serie más significativa de cambios que haya experimentado en toda su historia. Está ocurriendo de todo, en todo lugar. Hay un notorio mover de Dios sacudiendo el planeta, hoy. La iglesia misma está siendo zarandeada.

¡¡Es el diablo, hermano!! Basta. El diablo no toca la iglesia genuina del Señor. Las puertas del Hades no prevalecen contra ella. ¿Pero y este ataque? Le pega de rebote a la iglesia, pero está dirigido a la masa informe que la oculta, a la cizaña que tapa la semilla de trigo, y no viene del diablo, viene de Dios.

Este mover no es un mover que se pueda localizar en el marco de una cultura específica, un grupo étnico o racial determinado, así como tampoco a ningún segmento económico, o a alguna organización preconcebida.

Sea cual fuere el grupo, sector o credo que intente adjudicarse la paternidad de este mover, falta a la verdad. Este mover de Dios tiene como epicentro la explosión de límites tradicionales y el obrar fuera de todos los paradigmas antes fijados.

Hasta aquí nos movíamos con figuras centrales y casi estelares, ahora es el tiempo del cuerpo, del conjunto. Pero cuidado: del cuerpo y conjunto de Cristo, no de la suma de miembros formales de una congregación cualquiera.

No es sinónimo. Es como que teníamos una moneda de un peso y la hemos cambiado por veinte monedas de diez centavos. Algo sin valor significativo en lo individual, pero de mayor valor en la suma.

También es el tiempo del adiós a una mentalidad de conjunto arrastrada por años. Es el tiempo en que Dios rompe con esa mentalidad y la transforma. Él ya está haciendo algo no previsto y totalmente nuevo, para gusto de los que se sentían morir y para disgusto de los que estaban muy cómodos viviendo a expensas de una imitación del evangelio de Jesucristo y de una imitación de su iglesia verdadera.

(Isaías 48: 6)= Lo oíste y lo viste todo; ¿Y no lo anunciaréis vosotros? Ahora, pues, te he hecho oír cosas nuevas y ocultas que tú no sabías.

Observe que, para fastidio de alguna que otra ortodoxia legalita y estática, no hay absolutamente nada incierto o peligroso en que Dios le haga oír a usted cosas nuevas, ya que ha sido siempre su rutina de crecimiento.

Ya lo aconseja a través de lo que muchos llaman: “El teléfono privado de Dios”, hablo de Jeremías 33:3, cuando dice: Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas nuevas y ocultas que tú no conoces.

El mismo Isaías también lo anticipaba ya en 42:9: He aquí s cumplieron las cosas primeras; y yo anuncio cosas nuevas, antes que salgan a la luz, yo os las haré notorias. Y es más contundente aún en 43:19 cuando señala:

…He aquí que yo hago cosa nueva, pronto saldrá a luz. ¿No la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto y ríos en la soledad. Un camino de salida a la hora de la prueba, un manantial de vida y alimento del lugar más inesperado, ese es Dios.

(7) Y ahora han sido creadas, no en días pasados. (Entienda: Dios está hablando hoy cosa nueva. Nadie puede decir: “A esta ya me la sé”, o “Yo tengo experiencia”. Ni se lo crea; nadie ha pasado antes, espiritualmente, por este lugar).

…Ni antes de este día las habías oído, para que no digas: He aquí yo lo sabía. (Esto es, exactamente, lo que le termino de decir, el hombre de Dios siempre se caracteriza por su discernimiento, su unción y su visión, nunca por su experiencia. Nosotros, como iglesia, la valoramos. Una vez más, el mundo se las arregla par infiltrar sus teorías en el pueblo).

Lo nuevo, entonces, que Dios está haciendo en la tierra ahora, no se puede catalogar simplemente como una especie de “renacimiento”. Es, de hecho, una reforma completa de la iglesia en toda la tierra. La palabra que respalda esto se encuentra en el Nuevo Testamento y en el contexto del gran cambio estructural de la orden del viejo convenio al del nuevo convenio.

(Hebreos 9: 1)= Ahora bien, aún el primer pacto tenía ordenanzas de culto y un santuario terrenal. (Esto es: el famoso “orden de culto”, no es invento nuestro. Otros religiosos ya lo tenían antes).

(2) Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición. (¡Por favor, hermano! ¡No me venga con simbolismos! ¡Aquí habla del viejo tabernáculo y punto!)

(3) Tras el segundo velo estaba la parte del tabernáculo llamada el Lugar Santísimo (No me venga ahora con esa teoría de que el velo es la carne y que hay que romperlo para llegar al lugar sagrado de la santidad llamado Lugar Santísimo. Esto es simplemente historia hebrea, sucedió en aquel tiempo y hoy sólo sirve como recuerdo)

(4)…el cual tenía un incensario de oro y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes, en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció y las tablas del pacto.

Hermano, por favor, no me venga con la interpretación simbólica de que el incensario es la adoración y todo lo demás. Estamos hablando de objetos y aquí no caben símbolos. Yo aprendí eso en el seminario y no creo que ellos se hayan equivocado…

(5) …y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio; de las cuales cosas no se puede hablar ahora en detalle. (Hermano que no le agradan los símbolos ni las tipologías: ¿Qué hago con la palabra AHORA? Porque AHORA, en la Biblia, siempre significa “tiempo presente”, ¿No es así? . Sí…pero podría ser en aquel tiempo presente, quizás…¿No cree?)

(6) Y así dispuestas estas cosas, en la primera parte del tabernáculo entran los sacerdotes continuamente para cumplir los oficios del culto; (Sí, ya sé; dígame ahora que esto es un símbolo de la unción y el ministerio pastoral. ¿De donde sacan eso, hermano?)

(7)…pero en la segunda parte, sólo el sumo sacerdote una vez al año, no sin sangre, la cual ofrece por sí mismo y por los pecados de ignorancia del pueblo; (¡No me venga ahora con que es símbolo de Cristo! Dice “una vez al año” y está claro que habla de aquello, ¿No es así?)

(8)…dando el Espíritu a entender (¡Un momento! Si no es símbolo, si es historia. ¿Qué está haciendo el Espíritu Santo aquí?) …con esto que aún no se había manifestado el camino al Lugar Santísimo, entre tanto que la primera parte del tabernáculo estuviese en pie. (A mí me parece, hermano, que esto de histórico no tiene nada… - ¿Ah, no? ¿Y como lo puede probar? – No sé, sigamos leyendo…)

(9) Lo cual (Es decir: todo lo dicho hasta ahora) es historia hebrea (¿Dice eso? ¡¡No!! ¡¡No dice eso!! Dice que lo cual…) es símbolo..(¿Ha leído usted bien? Dice SÍMBOLO. ¿Símbolo, entonces, para los antiguos, clásicos y tradicionales tratados de teología? ¿Dice eso? No. Tampoco dice eso. Dice que es símbolo…) …para el tiempo presente, según el cual se practican ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto.

Veamos: ¿Qué ofrenda y sacrificio buscando perfección se hacen hoy? Muchas, pero aquí se detallan, como modelo, las que entonces se practicaban, que sin embargo, siguen siendo un símbolo para el tiempo presente.

(10)…que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones y ordenanzas acerca de la carne.

¿Quiere que le Batlle algunas? Mujer: no te pintes, no uses pantalones, ponte medias si vienes al templo con falda, cierra todos los botones de tu camisa hasta el cuello aunque te mueras de calor, usa faldas bien largas aunque se llenen de polvo o tierra, cierren los ojos, inclinen su rostro… ¿Hasta cuando?

…impuestas hasta el tiempo (¿Qué clase de tiempo? ¿Hasta que punto del tiempo? ¿Hasta el tiempo de que? Impuestas hasta el tiempo…) de reformar las cosas. (Ahora pregunto: ¿Seguirá siendo historia, esto? ¿Ya habrá dejado de ser un símbolo para el tiempo presente?)

La reforma que Dios ya ha puesto en marcha en su iglesia, es una reforma en el plano espiritual, va mucho más allá de cambiar órganos viejos por ruidosas bandas con repertorio de Marcos Witt o alguno más nuevo que haya aparecido.

Es una reforma en las regiones celestes y la mentalidad tradicional, que no necesita, obviamente, del análisis, evaluación y autorización de ningún cuerpo colegiado de cabezones teólogos. La iglesia es propiedad del Señor y Él lo hace con, o pese a sus supuestos servidores si es necesario.

La palabra misma, REFORMA, implica un verdadero ajuste estructural que propende, esencialmente, a enderezar lo torcido, recomponer lo quebrado, realinear lo deforme, ordenar nuevamente lo desordenado.

Esto tiene que ver con el sistema óseo del cuerpo, más precisamente con su columna vertebral enferma. Es la palabra ESKORIOS, de la cual extraemos nuestra científica ESCORIOSIS, y cuya traducción bíblica es PERVERSA.

Esta no habla de maldad, (Aunque a veces puede no estar ausente), sino de algo torcido, quebrado o deformado. Es menester hallar la solución que restaure el esqueleto interno como único modo de cambiar lo externo. Si atacamos solamente lo externo, hacemos un “gatopardismo” religioso que no puede engañar a nadie, y mucho menos al propio Dios y también a Satanás.

Gatopardismo, en ciertos países de Latinoamérica, significa cambiar algo de un modo específico y controlado para que todo siga igual. Y de lo que estamos hablando tiene que ver con reacondicionamiento estructural de una vieja mentalidad. Es distinto.

Lo que intento decir, (Y será bueno que me entienda sin margen de error), es que Dios está reajustando de una manera profunda y total la manifestación externa de la iglesia. (Que somos usted, yo y el cuerpo, no esa mole de mampostería llamada Templo), por medio de un cambio interno profundo también, en todos los funcionamientos del cuerpo de Cristo.

Es decir que estamos en medio de una reforma de la iglesia que es mucho más profunda y de mayor relieve que la que vino con la vida de Martín Lutero en el centro del siglo 16. Esa manifestación de cambio afectará notablemente la visión que el mundo primero, y gran parte de la iglesia después, tienen de Jesucristo y la significación tremenda que eso tendrá par toda la humanidad.

La humanidad está buscando a Dios, pero no viene a la iglesia porque todavía no lo ve manifestado allí. Entonces, en su ignorancia, se mete en sectas, esoterismo, ocultismo, Nueva Era con sus “medicinas alternativas” y toda la variada gama de oferta satánica que, en muchos casos, y como la misma Biblia lo dice, ha conseguido engañar hasta los escogidos. Aquí se lo muestra, mire;

(Isaías 52: 8)= ¡Voz de tus atalayas! (Los atalayas, hoy, son los mensajeros, los hombres y las mujeres con un lenguaje de reforma, un mensaje diferente) alzarán la voz, (¡Que se le oiga, hermano! Nadie podrá argumentar que no le fue anunciado).

…Juntamente darán voces de júbilo, (¡Es irreverente gritar en la iglesia, hermano! ¿De donde sacó eso?) …porque ojo a ojo verán que Jehová vuelve a traer a Sión. (Habla del rescate que Dios hace de su iglesia de la esclavitud y la opresión de la mentalidad babilónica).

(9) Cantad alabanzas, alegraos juntamente, soledades de Jerusalén; (Hay tremenda soledad, hoy, dentro de la iglesia) porque Jehová ha consolado a su pueblo, lo ha redimido. (Si se habla de una redención, es porque se sale del pecado, ¿No cree?)

(10) Jehová desnudó su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, y todos sus confines de la tierra verán la salvación del Dios nuestro. (¿Se ha puesto a pensar alguna vez, que esto incluye a musulmanes, budistas, hinduistas y todo credo diferente? Cuidado: dice “verán”, no dice “disfrutarán”. Ese es un término reservado para quienes lo acepten.)

(11) Apartaos, apartaos, (¿Apartarse de donde? Del pecado, de las naciones perversas, de la incredulidad, del humanismo, de la cizaña reinante en la iglesia Babilonia). Salid de allí. (¿Debo irme, hermano, o debo orar proa que las cosas cambien?) Salid de allí.) No toquéis cosa inmunda; salid de en medio de ella. (“Ella” es la iglesia falsa) purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová. (Habla de ministerios contaminados).

(12) Porque no saldréis apresurados, (No dice que no hay urgencia, dice que no hay apresuramiento, que es la actitud de moverse sin pensar, ciegamente) ni iréis huyendo (Sólo huye un delincuente) porque Jehová irá delante de vosotros, y os congregará el Dios de Israel (Esto quiere decir que ya no lo va a congregar a usted una iglesia, una denominación, un ministro famoso, y ni siquiera una visión particular tentadora: Dios lo va a congregar.)

(13) He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. (Sí, está hablando de Cristo, pero es una teología que destruye dos de nuestras más prolíficas teologías actuales, la de la prosperidad (Basada en el dinero) y la de la pobreza. (Con ciertos votos incluidos).

En la escasez como en la abundancia, dice Pablo, es espiritualmente prosperado. De eso habla, porque eso es lo que importa verdaderamente. Cualquier otra prosperidad, siempre será insuficiente.

(14) Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres (Mundanamente no era nadie, no existía, todo lo contrario a algunos siervos prestigiosos contemporáneos)

(15)…así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca; (Este es el principio, no que los hijos de Dios, ya sea por temor, por debilidad o por intereses, sean los que cierren sus bocas ante los gobernantes) porque verás lo que nunca fue contado (De esto se trata el evangelio con respecto al mundo: que vean el poder de Dios) y entenderán lo que jamás habían oído.

No nos podemos equivocar. No podemos soslayar las sensaciones y las vivencias. El día de la visitación del Señor, es un día de alegría en la iglesia. LA intención de Dios en este tiempo, no es producir shocks o shows carismáticos para su gente, sino revelarse de una manera fresca a las naciones de la tierra.

Él, en su soberana voluntad, resuelve y decide descubrir su brazo santo a la vista de las naciones. Porque el poder de Dios jamás se limitará a obrar en lugares privados o reuniones selectivas, sino con transparencia límpida para con todos aquellos que decidan recibirlo.

Esta es una palabra profética que funciona encendiendo dos niveles. El nivel de la crucifixión y el nivel de la resurrección. Cuando el hombre entiende lo que verdaderamente ocurrió en la cruz, es cuando todo lo demás comienza a tener sentido.

Mientras eso no sucede, es apenas un conglomerado humano lleno de actitudes, actos, gestos y semblanzas representativas de una religión. Hay un pasaje que quiero que compartamos, que pone una serie de cosas en un mismo nivel y, entre ellas, algunas de las que se habla muy poco.

(2 Corintios 11: 24)= De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno (Con cuarenta azotes, los judíos violaban la ley, entonces le propinaban treinta y nueve y así tranquilizaban sus conciencias legalistas. Ahora; que Pablo haya sido azotado por representantes de la misma iglesia a la que él mucho antes defendía celosamente, es algo que hoy se reitera normalmente y de manera corriente.)

(25) Tres veces he sido azotado con varas (Esta era una forma de castigo adoptada por los romanos) una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio (Atención que no habla del naufragio relatado en el Libro de los Hechos. Ese ocurrió después y no está incluido en este recuento.)

…una noche y un día he estado como naufrago en alta mar (26) en caminos muchas veces; en peligros de ríos (Vaya tomando nota del calibre de los padecimientos) peligro de ladrones (¡Huau!) peligro de los de mi nación (¡Igual que ahora! ¿De que nación son los funcionarios que nos complican y hasta martirizan la vida?)

…peligro de los gentiles (Tiene que ver con el mundo secular) peligros en la ciudad (¿Es segura su ciudad, aldea o pueblo?) peligros en el desierto (Este es el lugar de la prueba) peligros en el mar (Las muchedumbres. Ya sea por presión como por adulación) peligros entre falsos hermanos (¿¿Qué?? ¿Me está diciendo usted, que Pablo coloca en el mismo plano, en el mismo nivel de aquellos padecimientos relatados, el de soportar a falsos creyentes? Si se lo digo. Y además es un calco de lo que sucede hoy. No hay un hermano fiel y sincero que, alguna vez, no haya sido lastimado por algún falso hermano, falso líder o hasta falso pastor)

Ahora bien; esta palabra profética se refiere más exactamente a una simple cuestión de distorsión en los aspectos y la exactitud de la manifestación de Cristo hacia el mundo. Porque el mundo, a partir de las posiciones erráticas e inexactas de la iglesia, ha visto una presentación torcida de Cristo.

Este movimiento de la reforma producida por voluntad de Dios, sacude hoy día no sólo a la iglesia tradicional, ortodoxa y religiosa, sino a muchas naciones que se ven impactadas por un mensaje real, no religioso y no hipócrita como el acostumbrado.

Habla de una realidad impactante, de un nuevo aspecto que viene a las naciones de la tierra, que las hace saltar en el asombro. Dice que los reyes, (Que hoy son los políticos, o los integrantes de los sistemas gubernamentales mundiales), cerrarán sus bocas ante su presencia. LA pregunta, es: ¿Estamos viendo eso, ya? Entonces aún no hemos reformado nada. Y Dios ha dicho que así será.

(27) En el trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; (28) y demás de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias.

Aquí me tengo que identificar totalmente con Pablo. Porque mi preocupación, en todo caso, no es como la de una gran mayoría, esto es: por una determinada congregación, sino tal como lo vive Pablo, por todas las iglesias, que es como decir: la Iglesia del Señor, una, la única, la global, la que se escribe con mayúsculas, la que Él vendrá a buscar el gran día.

A esto, todo el mundo lo sabe, pero no sé por qué lo disimula, lo calla, y deja que mucha gente, en ignorancia, se convenza que la Iglesia que Cristo vendrá a buscar es la suya, de su denominación, de su pueblo, de su templo. ¿Quién predicó ese evangelio? Porque mire que es falso, eh?

(29) ¿Quién enferma y yo no enfermo? ¿A quien se le hace tropezar y yo no me indigno?

Fíjese que en lugar de hacer alarde de su fuerza y mirar con menosprecio a quien se enferma o se le hace tropezar, Pablo se identifica con ellos en su infortunio. No es nuevo. Hay una clase de cultura religiosa que asegura que, cuando alguien está enfermo, no hay que condolerse porque, aseguran, estará pagando tributo a algún pecado. Y a continuación de esto, Pablo pronuncia lo que ya sabemos, es un clásico de la humildad.

(30) Si es necesario gloriarse, me gloriaré en lo que es mi debilidad.

A esto, ya Pablo se lo ha dicho a los Corintios, en el 2:3 de su primera carta, cuando señala que estuvo entre ellos con debilidad y mucho temor y temblor. Y además, pone un testigo con respecto a lo que dice.

(31) El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es bendito por los siglos, sabe que no miento.

(32) En Damasco, el gobernador de la provincia del rey Aretas guardaba la ciudad de los damascenos para prenderme; (Aretas era un rey de los árabes nabateos, que probablemente tenía control sobre la ciudad de Damasco, y estaba arreglado con los judíos a los fines de detener a Pablo. Tampoco es novedad esto. LA iglesia, si tiene necesidad de silenciar a alguien que, por caminar en la palabra le está complicando su status tradicional o religioso, puede llegar a aliarse con el mismísimo diablo para conseguirlo). (33) y fui descolgado del muro en un canasto por una ventana, y escapé de sus manos.

¿Qué se hubiera dicho y hecho hoy? Se hubiera dicho: “¿Yo, una estrella del evangelio, el gran Pablo de Tarso, voy a demostrar tamaña debilidad escapándome adentro de un sucio canasto? ¡Ah, no! ¡A mí me van a oír!” Vanidad. Arrogancia. Soberbia. Falsa fortaleza. Más fundamentadas en un prestigio humano y personal que en el auténtico poder de Dios.

Ese, es uno de los aspectos fundamentales de la reforma: humillarse de verdad delante del Señor y no sólo con actitudes estéticas, que es lo que más estamos acostumbrados a ver. ¿No tienes como una especie de sensación, que muchos de los que hoy son figuras prestigiosas del evangelio, parecerían decidir y disponer, de antemano, que es lo que Dios va a hacer, en lugar de ponerse a orar y esperar que Él lo decida y limitarse a obedecer sus órdenes?

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