Tiempo de Victoria

¿En Quién Crees?

El tema que en este estudio quiero compartir, va a ser la base en la cual tu vida, mi vida, LA vida; tu iglesia, mi iglesia, LA iglesia va a reafirmar un rumbo. Va a haber un antes y va a haber un después. Porque esto trae un gran fundamento al ministerio en general. La pregunta es la del título: ¿A quien crees? O mejor dicho, si quieres: ¿A quien le crees?

(2 Crónicas 20: 20)= Y cuando se levantaron por la mañana, salieron al desierto de Tecoa. Y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: oídme, Judá y moradores de Jerusalén. Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados.

Poner nuestra fe en el Señor, creador de los cielos y de la tierra, nos va a dar una seguridad extraordinaria. Allí dice: …Creed en Jehová, y estaréis seguros. Seguridad es escudo. Seguridad es protección. Seguridad es confianza. Seguridad es refugio, escondite, peña alta, donde yo me escondo. La Biblia dice: …Roca fuerte es el nombre de Jehová y el que acuda a esa roca será levantado.

En toda la Biblia vamos a encontrar que somos exhortados a colocar nuestra confianza en Dios. Desde Génesis hasta Apocalipsis, vas a encontrar permanentemente la palabra PISTI. La palabra PISTI o PISTEU, es estar parado o sentado sobre un fundamento seguro. Tiene que ver con confianza. No existe fe en la fe. Lo importante no es tener fe; lo importante es en que se sustenta esa fe. En este caso, Dios es merecedor de creerle a Él.

El segundo aspecto, es que Dios va a tener uno interlocutores, unos medios por los cuales Él va a hablar. En el Antiguo Testamento, por ejemplo, en Hebreos 1:1 dice: Dios habló en otros tiempos, a los padres, por los profetas.

Piensa: Dios habla a través de los profetas. Dice: …Pero en estos postreros días, nos ha hablado por su Hijo. Es decir: Jesucristo nos va a traer la máxima revelación, pero la revelación de Jesucristo va a llegar a nosotros a través de sus apóstoles.

Y Él, Dios, mediante Efesios 4: 11 nos dice que: …Constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros pastores, a otros maestros, a otros evangelistas, para que ellos sean los entrenadores del cuerpo, los edificadores del edificio de Cristo.

Recordemos que Cristo profetiza y le dice a Pedro: Pedro, ¿Qué dicen los hombres que soy yo? Los apóstoles dicen: dicen que tú eres un profeta…dicen que tú eres tal cosa…Ahora bien; me han dicho lo que la gente piensa, pero ahora, a mí, me interesa saber cual es la opinión que ustedes tienen de mí.

En Juan 14: 1 Jesús reclama, además de creer en Dios, creer en Él. Él dice: …Creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo se los hubiera dicho. Pero voy, pues, a preparar lugar para vosotros, y vendré otra vez. Observa: creer en Dios y creer también en mí.

Es importante la fe en Dios, pero también es importante la fe en el profeta, en el medio que Dios va a usar.

Jesús dijo: ¿Qué dicen los hombres? Bueno…los hombres dicen tantas cosas…Pero todas las respuestas que dieron los apóstoles eran equivocadas. Dicen que eres Juan el Bautista, que por eso hay esos poderes en ti.

Dicen que eres el profeta Jeremías que resucitó, dicen que eres un político; dicen tantas cosas…Ahora: ¿Qué piensan ustedes? Pedro se levanta bajo la unción y dice: …Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente, y nosotros lo hemos creído.

Observa: Cristo le dice: …Pedro, hijo de Jonás; tú eres Pedro y sobre esta gran roca; Petra soy yo y tú eres Petros, roca pequeña, y sobre esta gran roca que soy yo, Cristo, vamos a construir, y dice la palabra: EDIFICARÉ MI IGLESIA. No dice edifico mi iglesia; dice edificaré mi iglesia. En tiempo futuro.

La manera en que Cristo iba a edificar su iglesia hasta el día de hoy, era a través de apóstoles, profetas, maestros, pastores y evangelistas. Nunca dijo que fuera posible hacerlo con un solo ministerio eliminando a los otros cuatro para que no fastidien.

A la gente le es muy fácil creer en Dios, porque Dios es el Creador. Pero a la gente le cuesta creer en los hombres que llevamos la Palabra de Dios. Por eso ahora tenemos todos juntos un desafío que nos dice: …Creed en Dios y estaréis seguros; creed en sus profetas y seréis prosperados.

La palabra de Dios te a ayudar a ti, como creyente, a que puedas discernir a los hombres de Dios. Cuando un hombre te quiere manipular, cuando un hombre te quiere sacar provecho, cuando un hombre no tiene la unción de Dios; tú tienes el Espíritu Santo y la Palabra dice que la unción misma te muestra todas las cosas. La iglesia tiene el Espíritu Santo y el Espíritu Santo te va a dar dones de discernimiento, entendimiento y comprensión.

La iglesia tiene la palabra de Dios, de manera que la iglesia puede entender y comprender los ministerios que la ministran.

Dios te ha puesto predicadores que llevan el alimento de la palabra a tus oídos. Lo más importante que debe suceder es que tú puedas creer ese mensaje. Porque si no lo crees, cualquier mensaje, cualquier consejo, cualquier palabra, por más que venga de Dios, por más ungida que esté, no va a tener su efecto en ti porque no estás creyendo en ellos.

Creed en Jehová y estaréis seguros; creed en sus profetas y seréis prosperados. ¡Tienes que creer en los hombres que Dios te ha puesto! …Pero hermano…es que… Basta. Dije en los hombres que Dios te ha puesto, no en los miles que DICEN haber sido puestos por Dios. Discernimiento.

Vamos a revisar rápidamente esto. Vamos a entender como operar en esto. El capítulo 20 del segundo libro de las Crónicas, expresa algunos aspectos que deberemos tocar muy rápidamente. El primero, es que existía una guerra en el plano espiritual. Y hoy, al igual que en aquella época, también hay una guerra en el mundo espiritual.

Hemos llegado al reino de Dios y en el reino de Dios hay ejércitos, hay un gran combate. E nos habla de armas espirituales, se nos habla de guerra y de una batalla de la fe. Hay oposición en el mundo espiritual. Josafat confrontaba con dos enemigos: Moab y Amón.

Segundo aspecto: el pueblo tuvo temor ante la situación, pero ellos buscaron a Dios. El verso 3 dice: Josafat humilló su rostro para consultar a Jehová, e hizo pregonar ayuno a todo Judá. Encontramos que allí, en el ayuno, oraban, confesaban, declaraban, memorizaban, recordaban, demandaban de parte de Dios, su ayuda. Y dice la Escritura que había un muchacho, hijo de Asaf, verso 14, sobre el cual vio el Espíritu de Jehová en la reunión. Cuando vienen las crisis, la única solución es buscar a Dios.

Muchos de ustedes, hoy, siguen en crisis porque no han buscado a Dios. ¿Cuántos están seguros que si de veras oran, si de veras ayunan, si de veras creen la Palabra, la crisis va a ser rota, el cerco satánico se va a caer al suelo? ¿Cuántos saben que eso realmente va a suceder? Busca a Dios. Di: ¡Tengo que buscar a Dios! ¿Te asalta el miedo? Busca a Dios. ¿Te asalta la angustia? Busca a Dios.

Tercer aspecto: Dios tiene una palabra para mí. Puede haber guerra y puede haber angustia, pero si tú buscas a Dios, Dios tiene una palabra para ti. Yo no sé como se las arregla Él, pero para cada uno de los que ahora está leyendo esto, Él tiene una palabra, una solución y una respuesta. Pero la respuesta viene después que tú humillas tu corazón y dispones doblegarte y servir a Dios.

Pero esa palabra que dios tiene para ti, generalmente va a venir a través de sus profetas. Mira lo que dice: Un muchacho, muy joven, que no era sacerdote, era un levita, nada más, recibió al Espíritu de Jehová sobre él y dice: …Oíd Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: no temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.

Esto significa algo que es demasiado claro como para añadirle algo más: ¡¡La guerra es de Dios!! Pero eso vino a través de un profeta. Ellos estaban asustados, pero ese joven se levantó y trajo la palabra profética, y esa palabra transformó la vida de esta gente.

Y no fue solamente en aquella ocasión. También en esta hora Dios dice que el Espíritu Santo nos dice que no nos amedrentemos delante de lo que puede ser algunas de las grandes crisis latinoamericanas.

Que no nos amedrentemos delante de lo que pueden ser algunas grandes crisis económicas o espirituales. Nos dice que como iglesia no debemos tener miedo ante una multitud tan grande que está en oposición, porque la guerra no es tuya ni mía; no somos nosotros los que vamos a construir la obra, es Dios. ¡¡Dios lo va a hacer!!

Hay muchos de ustedes que hoy están leyendo todo esto, que están con sus manos en la cabeza, cargados de angustia y de desesperación, como esperando que algo se venga abajo estrepitosamente en cualquier momento, ¿No es así?

Si ese es tu caso, quiero comunicarte que, mientras tú te muerdes los codos de impaciencia por salir del problema, Dios está con sus brazos cruzados esperando que te quedes quieto. Porque tú crees que lo puedes hacer, entonces Dios dice: “Y bueno…si te parece que lo puedes hacer sin mí, adelante…”

Jesús dijo: …No se turbe vuestro corazón ni tengáis miedo; creed en dios y creed también en mí. Mientras tengas un espíritu turbado y angustiado, vas a impedir que opere la fe. La fe opera cuando traes quietud a tu corazón.

…Mi Dios suplirá mis necesidades conforme a sus riquezas en gloria. Por sus llagas yo he sido curado. MI casa y yo serviremos a Jehová. ¡Oh! ¡Tú vienes contra mí! ¡Pero yo vengo en el nombre de Jehová de los ejércitos!

Creo que lo has entendido correctamente. No hablo de pasividad ni de comodidad. Digo que debes tener quietud en tu corazón, en la palabra. …Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.

(Verso 18)= Entonces Josafat se inclinó rostro a tierra, y asimismo todo Judá y los moradores de Jerusalén se postraron delante de Jehová, y adoraron a Jehová. (19) Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová Dios de Israel con fuerte y alta voz.

(20) Y cuando se levantaron por la mañana, (Esto es: al día siguiente), …salieron al desierto de Tecoa; y mientras ellos salían, Josafat, estando en pie, dijo: (Él no estaba profetizando, él estaba diciendo lo que el profeta decía)

…Oídme Judá y moradores de Jerusalén. (¿Quieren salir de la crisis, de la guerra que tienen alrededor?) …Creed en Jehová; y creed en el profeta; y seréis prosperados. (Y el pueblo dijo: sí, vamos a creer en Dios y en la palabra de los hombres que Dios nos ha puesto para nuestra edificación)

¿Y que pasó? Porque allí no terminó la historia. Tenemos tres casos que son importantes. El primero es, que después que tenemos el problema viene la guerra, el obstáculo; ante el obstáculo nos humillamos y buscamos a Dios.

Ante esa búsqueda, Dios tiene una respuesta para nosotros. Y luego que tenemos la respuesta de Dios, tenemos que adorar a Dios en esa respuesta. No digas: “Gracias, dios, por la crisis” ¡No! Mejor di: “Gracias Dios, porque por tus llagas yo he sido curado. Ese es el concepto de acción de gracias.

Es lo que dice la Biblia: crees que lo habéis recibido. Aunque no lo disfrutes por ahora, sin embargo estás caminando sobre lo natural, estás caminando en la Palabra. Adora a Dios veas lo que veas y el poder de Dios va a libertarse y va a moverse en tu vida. La Biblia dice que el que adora, conquista reinos.

Satanás se presentó frente a Jesús y le dijo: Si tú te postras ante mí y me adoras, yo te voy a regalar todos los reinos del universo. Ahora bien: ¿Adonde aprendió eso, Satanás, que el que adora conquista reinos?

Él era el músico principal. No tengo tiempo para explayarme en esto, pero Satanás era, - Dice la Biblia -, un “aparato” muy especial y raro. Un “artefacto” extraño. Cuando él caminaba, emitía música. Dice que todo su cuerpo era música; fue creado con música. Dice que tenía joyas por todos lados y que, al moverse, esos cristales entrechocaban entre sí y emitían música. Y toda esa música dirigía las orquestas celestiales.

Pero un día, él dijo: no le sigo más dando la gloria a Dios; esta gloria es tan buena…yo me la voy a quedar para mí. Y él sabía que el que adora conquista reinos. Y él sabía, también, que Jesús venía de allí.

Jesús le dijo: ¡No! Jesús no refutó si era verdad o era mentira; Jesús sabía que el que adora conquista reinos. Lo que sucede es que esta adoración estaba en mala dirección; Jesús la corrige y dice: ¡No! ¡Adora a Dios! ¡A Jehová tu Dios adorarás y a Él sólo servirás! Si adoramos a Dios, conquistaremos los reinos.

Cuando el jugador de tu equipo convierte un tanto, tú lo celebras a los gritos. Te sacas la camisa, la revoleas como si fuera una bandera. Te pregunto: ¿Cómo celebras los goles que Cristo le convierte a Satanás?

Hay mucha gente que cree que la fe cristiana es una fe yoga, una fe budista, metafísica. Olvídate, lee la Biblia. Capítulo 20, versículo 19: …Y se levantaron los levitas de los hijos de Coat y de los hijos de Coré, para alabar a Jehová el Dios de Israel con fuerte y alta voz.

A algunos, en el pasado, les enseñaron mal. Hoy tienen que aprender que es con FUERTE Y ALTA VOZ, no en la letanía quejumbrosa ni el murmullo repetitivo. Allí lo dice.

(Verso 21)= Y habido consejo con el pueblo, puso a algunos que cantasen y alabasen a Jehová, vestidos de ornamentos sagrados, mientras salía la gente armada, y que dijesen: glorificad a Jehová, porque su misericordia es para siempre.

La gente con la espada en la mano iba cantando: glorificad a Jehová porque para siempre es su misericordia. No era la espada de la mano, era la espada de la confesión, la espada de la adoración; iban rompiendo en el mundo del espíritu, los poderes de las tinieblas.

(Verso 22)= Y cuando comenzaron a entonar cantos de alabanza, Jehová puso contra los hijos de Amón, de Moab, y del monte de Seir, las emboscadas de ellos mismos que venían contra Judá, y se mataron los unos a los otros.

Mira: el profeta Isaías vio una vislumbre, nada más, de la gloria de Dios. Y sin embargo, dice: …Y vi a Jehová el Señor, sentado en su santo templo y la falda llenaba todo el santuario, y vi revoloteando sobre él…

Dice la Biblia que alrededor del trono hay unos seres especializados, dice que tienen alas en los brazos alas en las espaldas, alas en los pies, y dicen que ellos revolotean de día y de noche. Dios se mueve y ellos van detrás de él, de día y de noche, tienen ojos por todos lados mientras dicen: santo, santo, santo; Jehová de los ejércitos; ¡Todo el planeta está lleno de tu gloria!

Las iglesias que adoran y alaban, son iglesias que crecen. Y allá hay milagros, allá hay dones, allá hay prodigios, allá hay conversiones, allá hay liberación emocional. Entonces reforzaré al ministerio de alabanza. ¡Basta! Te dije alabanza y adoración, no shows musicales.

Porque allí ha radicado nuestra mayor equivocación: en suponer que alabanza y adoración son sinónimos de música rítmica y lenta, respectivamente. Puede incluirla, si quieres, pero alabanza y adoración son otra cosa muy distinta. Ahora entiende bien: ¿Qué paso?

(Verso 25)= Viniendo entonces Josafat y su pueblo a despojarlos, hallaron entre los cadáveres muchas riquezas, así vestidos como alhajas preciosas, que tomaron para sí, tantos, que no los podían llevar; tres días estuvieron recogiendo el botín, porque era mucho. Ellos actuaron en fe, creyendo “lo que el profeta había dicho”; allí tienes el resultado: fueron prosperados.

Te voy a decir algo que quizás nunca has oído y que a mí me impactó mucho. Mateo capítulo 17 y versículo 24. ¿Cuántos de los que hoy leen esto, necesitan una abundancia de prosperidad en sus vidas? Y no pienso manipularte para que vengas a un inexistente altar y pongas un billete.

Si realmente necesitas ser prosperado, no sólo material o económicamente, sino en todos los sentidos en los que podemos ser prosperados, lo único que necesitas es: un profeta, un pescador, un anzuelo y un pez en donde haya dinero. Cuatro cosas; la primera, obvio, es la básica.

Dice que a Jesús vinieron a cobrarle los impuestos los del Departamento Impositivo. …Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y le dijeron: ¿Vuestro maestro, no paga las dos dracmas?

Pedro no consultó con Jesús. Acostumbrado como estaba a vivir un estilo de abundancia y de fe, dijo: ¡Claro que si! El diablo viene a quitarte cualquier cosa y a decirte ¡Claro que no! ¿No ves que no puedes? Pero tú vas a responder lo que Pedro respondió: ¡Sí! ¡Porque todas las promesas son en Él sí y amén!

Todas las promesas, en la Biblia, son en Él sí y en Él amén. Puedes repetirlo ahora mientras lo lees a modo de declaración. Sí a la sanidad, sí a la prosperidad, que no es patrimonio teológico de ciertos líderes, sí a la abundancia, así a la fuerza, sí al poder.

¿…Vuestro maestro no paga las dos dracmas? ¡Claro que las paga!, dijo Pedro sin consultar con nadie.

Tú necesitas un profeta. Pero profeta, no falso profeta. De eso está lleno. Cristo, como profeta, le daba poder de declaración a Pedro. Hay personas que andan como ranas. Necesitamos la cobertura del Señor, no de supuestos o falsos representantes. Sin Su cobertura, no tenemos techo ni protección.

(Salmo 133: 1-2)= ¡Mirad cuan bueno y cuanto delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía! Es como el buen óleo sobre la cabeza, el cual desciende sobre la barba, la barba de Aarón, y baja hasta el borde de sus vestiduras.

Si tienes una cabeza ungida, de la palabra, de fe, eso es lo que va a bajar a la barba de Aarón. Y es lo que va a bajar hasta el borde de la vestidura. La cabeza es como Aarón, el principal; la barba es el liderazgo. Y dice hasta el borde…El borde es el último, el que se convirtió anoche. Pero tienes que creer en Dios y también en sus profetas.

(Mateo 17: 25)= ¿Qué te parece Simón? Los reyes de la tierra, ¿De quienes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños? Se supone que de los extraños, ¿No es así? (26) Pedro le respondió: de los extraños. Jesús le dijo: luego, los hijos están exentos. Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar. ¿Te das cuenta? Dirección. Pedro no tenía nada en la bola. Él no tenía nada. Pero cuando estás bajo la dirección de tu Padre, de allí desciende la dirección precisa. …Ve al mar…

Dios tiene un anzuelo que es la estrategia. Cristo no le dijo “una red”, Cristo le dijo “un anzuelo”. Dios te va a dar: una idea para tu negocio, una idea para tu familia, una idea para tu hogar; a través, muchas veces, de la predicación de los profetas. Dirección: fundamento.

Cristo le dijo: Ve al mar. Pedro no se fue a la montaña; no se quedó allí parado. No, no. ¡Voy al mar! No se trata de ajustar la predicación a lo que estabas creyendo; se trata de que creas lo que hoy se te predica, si es que eso es lo que está escrito desde el principio, lo digas o no lo digas, lo reconozcas o no lo reconozcas, lo utilice o no lo utilice tu doctrina. Vea al mar. Pedro fue. Pedro creía en Dios. Pedro creía en Jesús. Pedro estaba seguro y, además, era prosperado.

(Verso 27)= El primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti. Dios sabe adonde está mi bendición financiera. ¿Cuánto peces habría en el mar? Mira, no sabemos como es la historia, realmente; lo que sí sabemos es que cuando Pedro tiró el anzuelo, ese pez fue el que vino y se enganchó. ¿Quién lo trajo? Dios tiene un pez con mi prosperidad, Dios tiene un pez con TU prosperidad. Pero esa prosperidad va a llegar por creerles a sus profetas. …Creed a sus profetas y seréis prosperados.

Cristo está interesado en que tú quedes bien y en que Él quede bien. Págalo por ti y págalo por mí, dijo. Dios no quiere que tú dejes Su nombre en vergüenza; ante el musulmán que te vendió la cama, ante el budista que te vendió la computadora. Dios no quiere que tú tengas deudas que no puedas pagar y que eso traiga vergüenza y que la gente diga: Y eso que es cristiano…Paga por ti y paga por mí…

Los siervos de Dios te predican salvación y tú lo crees. Por eso estás allí, del otro lado, sino estarías en cualquier otro punto del mundo de Internet. Te predican sanidad y tú lo crees, te predican santidad y tú lo crees, te predican escatología, - ¡Cristo viene! -, y tú lo crees; te predican del cielo, del infierno, te predican de todo tipo de mensaje, y tú lo crees. Pero cuando te tocan las finanzas tú dices: “Y bueno…” Esa es la trampa más sutil del diablo para robarte la prosperidad. “Y…sí…lo dice la Biblia, pero…

La Biblia dice: No toquéis a mis ungidos, ni hagáis mal a mis profetas. Si tú honras la unción, la unción te va a honrar a ti también.

El aceite se derrama en la cabeza, baja por la barba y llega hasta el borde de las vestiduras. ¿Quieres saber el resultado de un trabajo pastoral? Mira la congregación. Quejas de un lado o del otro al margen, una congregación siempre es el resultado o la muestra del mensaje que le ha sido predicado. Buen pasto o pasto viejo.

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