
En otras enseñanzas hemos proporcionado suficientes escrituras como para que pueda entenderse claramente que, si bien es cierto y lícito esperar un día de arrebatamiento, también es bastante claro que no sobrevendrá ese día cuando muchos creyeron haber entendido que así sería; que por el contrario, primero –dice la Biblia- habrá una gran siega de impíos sacados entre los justos. Si tiene dudas sobre esto, por favor lea atentamente y sin tener en cuenta lo aquellos viejos y amados maestros suyos le hayan enseñado, Mateo 13:49, que es la base desde donde, dice, los justos resplandecerán. Entonces usted empieza a preguntarse muy seriamente: ¿Y el arrebatamiento? Va a suceder con seguridad, la Biblia también lo dice. El cuándo no lo sé porque no he estudiado eso todavía porque no me ha ordenado mi Señor hacerlo, Él sabrá por qué.
Lo que sí puedo decirle, es una simple y sola cosa: ¿No dice en Tesalonicenses que partirán en ese arrebatamiento los que hayan quedado? ¿Nunca se preguntó los que hayan quedado de qué o después de qué? Sí, ya lo sé, hay infinitas respuestas para esa pregunta. Prácticamente, cada denominación tiene una respuesta diferente. Algo que no entiendo y me resulta incoherente, ya que si todos tenemos un mismo Espíritu Santo que nos guía toda verdad, no puedo entender que Él nos haya dado “verdades”distintas. Sin embargo, a mí no me gusta estudiar doctrinas denominacionales por excelentes que parezcan; No me agrada estudiar comentaristas por mayor prestigio que posean y tampoco me gusta estudiar tesis de teólogos brillantes. Prefiero estudiar la Biblia y con mi amado Espíritu Santo obrando con total y entera libertad. Entonces: ¿Los que hayan quedado de qué? Mire lo que dirá Amós al respecto:
(Amós 9: 8)= He aquí los ojos de Jehová el Señor están en contra del reino pecador (Esto está muy claro: está refiriéndose, indudablemente, al mundo incrédulo y pecador, hermano) y yo lo asolaré de la faz de la tierra; (¡Tremendo Dios! ¡Pobre toda esa gente que no viene a la iglesia!) Mas no destruiré del todo la casa de Jacob, dice Jehová. (¡Un momento! ¿Cómo que la casa de Jacob? ¡Si la casa de Jacob es la iglesia! ¿No estaba hablando del mundo? Hermano: ¿Quién le dijo que estaba hablando del mundo? El mundo se puede convertir (y de hecho, muchas veces ha ocurrido) leyendo la Biblia, pero la Biblia ha sido escrita para la iglesia, no para el mundo.)
(9) Porque he aquí yo mandaré y haré que la casa de Israel sea zarandeada entre todas las naciones; (La casa de Israel... ¡Hubiera jurado que estaba hablando del mundo!) Cómo se zarandea el grano en una criba, (¡Ah, sí! ¿Y cómo es que se zarandea el grano en una criba? Por selección. Lo que da cierto tamaño, se queda; lo que no da cierto tamaño, se va.) Y no cae un granito en la tierra. (Esto significa una sola cosa: Nadie se escapa.)
(10) A espada morirán (Le está diciendo que será con la Palabra) todos los pecadores de mi pueblo, que dicen: no se acercará, ni nos alcanzará el mal. (¡No! ¡Seguro! ¡Viniendo todos los domingos a la iglesia y no olvidándonos de que el pastor nos vea, ya está! Estamos bien... ¿Estamos bien..? ... No sé... Mientras tanto, nosotros nos vamos a seguir preparando).
(Lucas 21: 5)= Y a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas, dijo: en cuanto a estas cosas que veis, (Piense un momento: Las cosas que vemos, dice. ¿Qué cosas vemos hoy? El sistema religioso, eso vemos) días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra, que no sea destruida. (Es menester que recuerde, en este momento, que las piedras somos nosotros)
(Verso 7) Y le preguntaron, diciendo: maestro, ¿Cuándo será esto? ¿Y qué señal habrá cuando estas cosas estén para suceder? (Otra cosa que es indispensable recordar y tener en cuenta, es que toda aplicación bíblica tiene algo literal y una aplicación profética. Note usted que esto, literalmente, sucede cuando Tito rodea a Jerusalén por espacio de tres años y medio en el año 60 después de Cristo, cuando vinieron y quemaron el templo con el deseo de extraer el oro. Tuvieron que extirpar una piedra de sobre la otra con barras, para sacar así el oro que estaba entre las grietas, y la Palabra se cumple, literalmente, donde no queda ni una piedra sobre otra, porque se llevaron hasta el oro del templo. Estos son los tres años de tribulación que mucha gente le está prometiendo a usted, que la Palabra dice que no habrá otros iguales ni antes ni después).
Hay una tribulación progresiva. Porque la palabra Tribulación es Aflicción o Crisis. ¿Cuántos saben que, con las diferencias culturales, sociales, ideológicas, económicas y políticas que el mundo en su conjunto tiene, estamos en crisis? ¿Sabe por qué? Olvide a los hombres corruptos que puedan estar haciendo las cosas mal. Estamos en crisis, esencialmente, porque los reinos del mundo se están cayendo y, mientras más se caen, más difícil se hace vivir en ellos. Y la Palabra nos promete que se van a caer. Eso para que a usted no se le ocurra, de puro “buenón” nomás, ponerse a orar en su contra, sino para que usted aprenda a levantar una estrategia para poder fluir en medio de la crisis, no para oponerse a la crisis. Porque sería bien tonto ponerse a pelear en contra de lo que Dios ha dicho que iba a acontecer, no cree? Si usted puede cambiar la categoría de un problema, pues cámbielo; pero si no puede porque no está dentro de su alcance hacerlo, aprende a fluir dentro del problema. Preocuparnos, mientras tanto, no habrá de cambiar absolutamente nada.
(Verso 10)= Entonces les dijo: se levantará nación contra nación, y reino contra reino; (11) y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales en el cielo.
(Verso 20)= Pero cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.
Muy bien, ahora estudiemos el contexto: aquí estamos tratando con templo físico y con el sistema religioso del día que ellos están viviendo. Era un sistema de adoración a Dios, pero ya no lo era. Había sido creado para expresar a Dios, pero ya no lo expresaba. Había sido un sistema creado para traer pura adoración, pero se había convertido en un centro de idolatría. Es decir: idolatraban al templo más que a Dios. ¡Qué afortunados somos nosotros de vivir en una época donde esto ya no sucede, verdad? Perdón; ¿Realmente no sucede?
La palabra “conmover” o “remover” que encontramos en la carta a los Hebreos, significa rechazar algo que no es deseado. Extirpar con violencia, remover o echar fuera. O sea que Dios está extirpando, rechazando, removiendo y conmoviendo las cosas que no son de su agrado y que están dentro de su propia casa. ¡Pero hermano! ¡Dios es amor...! Sí, es cierto, Dios es amor, ¡Pero también es Justicia y Fuego Consumidor! No lo limite ni lo trate de meter en una caja doctrinal doméstica.
El primer punto que le quiero presentar, es el siguiente: hay algo que representa a un sistema de adoración pero que se ha convertido en algo falso. Y al convertirse en falso, automáticamente se ha convertido en enemigo de la verdadera. Un sistema que fue creado como un sistema de adoración, hoy se ha transformado en un sistema de idolatría y, como consecuencia, ahora es oposición al verdadero adorador. Hay toda una estructura, un sistema que fue creado para adorar a Dios, que ahora se ha convertido en falso porque hoy adora más al sistema y la estructura que al destinatario del sistema, lo puede entender?
Entonces, por eso es que Él nos da señales de las cosas que van a acontecer como una especie de aviso. Lo que estábamos leyendo aquí en los versos 10 y 11, nos aportan señales. ¿Qué dice? Nación contra nación, terremotos, pestes, señales que va a haber un gran sacudimiento. ¿Cómo? Lo vimos a través de Lucas 11:49: va a enviar más profetas y apóstoles para resolver el “ay” de los líderes de la iglesia.
Pero luego vemos, más abajo, que Él comienza a dar otro tipo de señal que nos indica mejor el día. ¿SE recuerdan que Joel hablaba algo así como que no iba ni siquiera a alumbrar el sol? Más allá de las interpretaciones, como nuestro Dios es un Dios soberano y para Él no hay cosa imposible, es probable que haya señales cósmicas, pero también los hijos profetizarán, las doncellas y los viejos soñarán sueños (Por las dudas, pastor, ya no los margines en tu congregación) y los jóvenes tendrán visiones. ¿Cuándo sería esto? Ni lo dude: se refiere a Hoy. Él escribía, en su tiempo, a una palabra profética y, para ello, utilizaba las formas y el lenguaje de su tiempo. Lo mismo usa el escritor Lucas. El doctor escribe. En el verso 25, lo siguiente:
(Lucas 21: 25)= Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes confundidas por causa del bramido del mar y de las olas. (El mar. ¿Y qué es el mar? ¿Usted cree que está hablando del Atlántico, del Pacífico o del Mediterráneo? Dios es soberano y habla de lo que se le ocurre, pero aquí, mar es muchedumbre, gente, la humanidad. Bramando, rugiendo; la tierra gime a una y aguarda ansiosamente la manifestación de los hijos de Dios) (26) desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; Porque las potencias de los cielos serán conmovidas. (Mire: yo no sé cómo lee las cosas usted, pero si fuera yo, remarcaría. Subrayaría esto. Porque fíjese que la gente, mayoritariamente, y hablo de gente de iglesia, está esperando catástrofes, pero tengo que decirle que seguidamente voy a mostrarle cómo es que Dios habla).
(27) entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.
He apartado esta línea para colocar una acotación de suma importancia: la palabra NUBE que vemos en este pasaje, en los originales, es la palabra NEPHOS. Regístrela, manténgala cerca suyo anotada. Que no se le olvide. Y después dice que vendrá con poder y gran gloria.
(28) Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguios y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.
Note que la reacción es de júbilo y no de temor. Es que cuando llegue ese día, los justos podrán levantar la cabeza y gozarse y decir: ¡Al fin! ¡Mi redención llegó! ¿Y cuál es mi redención? La destrucción del sistema religioso. Ahora dígame la verdad con la mayor transparencia que tenga y sin la menor muestra de religiosidades declamatorias: Usted, que es fiel, sincero, justo, recto: ¿Tendría algún problema si el sistema religioso actual dejara de existir? ¿Tendría que lamentar la pérdida de algún cargo, posición o hasta quizás un salario? Mire mi amigo: cuando Babilonia cae, en Apocalipsis, todo el mundo está llorando su caída, excepto dos grupos: los apóstoles y los profetas. ¿Se imagina por qué ellos no lloran la caída de Babilonia? Exactamente, acertó: Porque ellos han sido los que han ocasionado esa caída...
En el verso 25, vemos que hay señales cósmicas que tienen que ver con juicio, al igual que en Joel, muy parecido el lenguaje. Pero recuerde que Joel está tratando de hablarnos que en los tiempos finales, es necesario que exista una generación profética, que tenga visión, que los sueños se conviertan en algo que puede implementarse, que los hijos y las doncellas profeticen, porque los soles y las estrellas no van a tener sus funciones. Recuerden que en los tiempos de Joel, tanto en los caminos como en la navegación, la guía y la dirección eran a través del sol y las estrellas. Entonces Joel está tratando de avisarnos que en los días finales, aquellas cosas que nos daban seguridad habrán de borrarse y desaparecerán. Ya no tendremos ni marcas ni guías visibles. Entonces, en ese tiempo. Ya no sería una opción ser profético, sino una demanda, porque si no, nadie sabría para dónde ir.
Y así está la tierra hoy. No podemos confiar en la medicina, no podemos confiar en las películas, no podemos confiar en nada de lo que antes eran marcas terrenales estables. Aquello que nos prometía excelente seguridad cuando estábamos edificados en una buena posición, ya no existe. Estudiar mucho, ya no nos garantiza nada. Meter dinero en el banco (Y en Argentina de esto se sabe mucho), ya no garantiza nada y cambiar por el voto a nuestros gobernantes tampoco nos garantiza gran cosa. O sea que no hay dirección precisa, es necesario estar oyendo a Dios, ser profético y saber cuál será el o los próximos pasos. Si no, andaremos todos perdidos. Si en un mundo en crisis, que no tiene ninguna señal estable, no existe una iglesia profética, estamos todos perdidos. Y quiero que usted note que profecía, aquí, no tiene nada que ver con profetizar, sino en saber para dónde hay que ir. Es, concretamente, la habilidad para ver el futuro hoy y diseñar el camino a transitar. Lo que Joel estaba diciendo, no es que usted vaya a profetizar, sino que es necesario ser una generación profética. Hay que levantar los ojos de lo natural. Cuando los soles y las estrellas ya no alumbren el camino. Recuerde que los magos llegaron donde había nacido Jesús por un seguimiento. ¿Recuerda siguiendo qué? Sí, eso: era el único mapa que tenían.
Fíjese que el verso 25 dice que habrá señales en el sol, en la luna y las estrellas, y en la tierra angustia en las gentes. Quiero acotarle que “gentes”, son naciones. Entonces lo que dice es que las naciones estarán angustiadas, las personas andarán con una alta cuota de estrés. ¿Esto parecería algo contemporáneo, no es así? Hay perplejidad, gente confundida porque lo que antes servía de guía, ahora ya no le sirve, que no tienen ni la menor idea de cómo resolver este problema. El corazón de muchos hombres está desfalleciendo por temor a lo desconocido. Ese es el día presente.
Ahora quiero que vuelva a recordar que Cristo está contestando una pregunta. ¿Cuándo va a deshacerse el sistema religioso? Bueno; estas son las señales. Es decir que, la naturaleza del ministerio apostólico y la conmoción que Dios va a traer, es naturalmente opuesto al sistema religioso. Porque “El fin del siglo”, del cual me paso todo el tiempo hablando y que incluso le dio el título al trabajo anterior, no es el final de un período de cien años, como mucha gente simplista ha enseñado. Siglo, en esos textos, es la palabra KOSMOS, y su implicancia tiene que ver mucho más con SISTEMA que con cronologías calendarias. ¿Verdad que lo ha entendido?
(Lucas 21: 20)= Pro cuando viereis a Jerusalén rodeada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado.
(21) entonces los que estén en Judea, huyan a los montes; y los que en medio de ella, váyanse; y los que estén en los campos, no entren en ella.
(22) Porque estos son los días de retribución, para que se cumplan todas las cosas que están escritas.
Esto significa que Dios ha de determinar que usted venga, y que si no está operando en retribución, está en el otro lado. Es decir: es una fase que no habíamos previsto, pero ahí está. Él está operando en una especie de venganza santa. Claro; la palabra esta suena muy fea, no? Mejor utilicemos la que está aquí que parece un poco más elegante: retribución. El problema, mi querido amigo, está en que Retribución y Venganza, son una misma cosa. Estos son los textos en donde por mucho tiempo, la iglesia, ha alterado lo que Dios mismo dice porque “le ha parecido” demasiado fuerte como para que provenga de un Dios de amor. Reitero; nadie jamás osará discutir que el nuestro no es un Dios de amor, pero tampoco se podrá omitir que ese amor va de la mano con la Justicia y el fuego Consumidor.
(23) Más ¡Ay de las que estén encintas, de las que críen en aquellos días! Porque habrá gran calamidad en la tierra, e ira sobre este pueblo.
(24) Y caerán a filo de espada, y serán llevados cautivos a todas las naciones; y Jerusalén será hollada por los gentiles, hasta que los tiempos de los gentiles se cumplan.
Entienda: El tiempo de los gentiles y el tiempo de la venganza, es el mismo. El verso 26 dice que el corazón de los hombres se está cayendo porque no saben lo que sobrevendrá sobre la tierra porque, es decir; la razón por la cual esto está aconteciendo, es porque las potencias de los cielos están siendo conmovidas por Dios. Note usted que cuando Dios dice que va a conmover los cielos, lo que ocurre es una destrucción religiosa en la tierra. Quiero que entienda, también, que conmoción en los cielos, está directamente vinculado y relacionado con destrucción del sistema religioso sobre la tierra.
¿Adónde habitan los principados y las potestades? En los lugares celestiales. Tenemos que incorporar esta mentalidad dentro de nuestra edificación personal. Ahora vamos a comprobar lo que hemos dicho.
(Isaías 34: 4)= Y todo el ejército de los cielos se disolverá, y se enrollarán los cielos como un libro; y caerá todo su ejército, como se cae la hoja de la parra, y como se cae la de la higuera.
Dice que se enrollarán los cielos. ¿Será que se puede enrollar el cielo que vemos, que conocemos? No. Es una alegoría. ¿Qué está diciendo? Está conmoviendo los cielos y, entonces, todo lo que en ellos se encuentre, será conmovido conjuntamente. Sólo habrá de permanecer aquello que no pueda ser tambaleado, esto es: lo que viene de Dios. Créame que necesitamos esa dimensión apostólica; tenemos que incorporarla a nuestra mentalidad para tener la tecnología correcta para edificar las mentalidades que puedan ser asociadas con el propósito de Dios hoy. Pero para estar asociadas con el propósito de Dios hoy, tendremos que cargar con un elemento de venganza. Por ese motivo es que es espiritual y no carnal. Espiritual es profético, carnal sería pecado.
(Lucas 21: 27)= Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.
La palabra NUBE, tal como ha quedado dicho antes, es la palabra NEPHOS o NIPASH y ¿Sabe lo que significa su traducción? “Tumulto de espíritus vivos”. Por eso dice que es abrazado por una nube. La nube que lo abraza son los redimidos en Cristo cuando él asciende, que fueron vistos en Jerusalén. No es una nube blanca de agua cristalina, deja la poesía para el cristianismo romántico del siglo pasado, es tiempo de guerra. Entonces Él regresa en una nube. En NIPASH, en un “tumulto de espíritus vivos”, la nube de los muertos en Cristo que están vivos en Él. Su abuelita, la abuelita de su mejor amigo, todos juntos conforman una nube.
(28) cuando estas cosas comiencen a suceder, erguios y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.
Mire la actitud apropiada cuando vienen tiempos de conmoción divina. ¿De qué está hablando esta redención? Indudablemente que no habla de ningún cuerpo físico, como mucha parte del sistema religioso predica. No en este caso. Está hablando de un tiempo en donde la cizaña se está removiendo y donde nosotros somos redimidos de aquello que nos opaca, porque dice que ENTONCES los justos resplandecen. Si ha leído el capítulo “El día de la Cizaña” en el Primer Cuaderno, sabe ya de lo que le estoy hablando.
Asimismo, usted ha leído muchas veces esa escritura que dice que en los últimos tiempos, conmoveré los cielos y la tierra. Muchos, a partir de esto, sintonizan cada mañana las noticias para ver si no hay una ola de terremotos en la tierra que signifiquen una señal de que el fin se acerca. Basta. Usted ya ha madurado. Usted ya sabe que los “últimos tiempos” no son, necesariamente, los últimos tiempos de su vida, que en el mejor promedio de los casos, tendría que andar en unos ocho o diez años si es que tenemos en cuenta sus expectativas de vida. Está hablando (siempre lo hizo) de los últimos tiempos de la Iglesia, que a partir de sus dos mil años de vida, podrían ser algo así como ciento cincuenta o doscientos años. ¿Qué quiere decir esto? Que esa conmoción y remoción de la que se habla, podría haber comenzado ya hace varios años y usted sigue por allí, entreteniéndose con fiestitas cristianas mientras, como decimos en mi país, anda “abriendo soberanamente la boca”.
(Apocalipsis 6: 12)= Miré cuando abrió el sexto sello, (Sexto. Seis. Seis es el número de la imperfección, es el número de la iglesia. ¿Qué quiere decir? Que no hay iglesia perfecta, obvio.) Y he aquí hubo un gran terremoto; (Bueno hermano... Puede ser... Es verdad; Puede ser. Nadie dice que esto no pueda ser. Lo que se dice es que no TIENE que ser necesariamente así, eso dice.) Y el sol se puso negro como tela de silicio (Y... Sí; esto también puede ser aunque parezca fantasioso, no?) (13) Y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, (¡Ah, no! ¿Se imagina si tomamos esto literalmente? Acá hay un lenguaje simbólico, figurativo. ¡Pero hermano! ¡Hay estrellas errantes que, a veces, parecerían caer, no las ha visto? Sí las he visto: una, dos, quizás tres en una misma noche; pero mire con qué esta comparando la caída de esas estrellas) como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento.
(14) Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; (Por favor; explíqueme literalmente esto, de acuerdo?) Y todo monte toda isla se removió de su lugar. (¿Será que el obelisco de Buenos Aires aparecerá una mañana en el centro del estadio Maracaná de Río de Janeiro? ¿Será que la Estatua de la Libertad aparecerá una mañana en el centro de la plaza central de Barcelona? ¿Será que el peñón de Gibraltar volará por los aires y aterrizará junto a las Islas Malvinas?)
(15) Y los reyes de la tierra, (Aquí está la interpretación) y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; (¿Se supone que así podrían escapar de las estrellas que se caen y de las islas que andan volando de un lado para el otro?) (16) Y decían a los montes y a las peñas: caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono y de la ira del Cordero; (¿Cómo que escondernos de la ira del Cordero? No era que el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo era todo amor, paz y bondad? Sí señor. Pero Cordero, usted lo sabe muy bien aunque nadie lo predique muy a menudo, es una etapa de transición. Salvo sacrificio, un Cordero no está destinado a morir Cordero. En este caso, termina siendo león de Judá, no es así?) (17) porque el gran día de su ira ha llegado; ¿Y quién podrá sostenerse en pie?
(2 Samuel 22: 8)= La tierra fue conmovida, y tembló, y se conmovieron los cimientos de los cielos; se estremecieron, porque se indignó él.
(9) Humo subió de su nariz, y de su boca fuero consumidor, carbones fueron por él encendidos.
¡Qué dramáticamente poético que es David! Esto es igual a un drama contemporáneo teatral o televisivo de efectos estudiados. “La lluvia caía mansamente en la noche y se deslizaba tenue por las oscuras montañas, cuando de pronto...!” ¡David está describiendo la persecución de Saúl! Humo de la nariz, carbones encendidos, bien poético David; Aun en el máximo peligro.
(10) E inclinó los cielos, y descendió; y había tinieblas debajo de sus pies.
(11) Y cabalgó sobre un querubín, y voló; voló sobre las alas del viento.
(12) Puso tinieblas por su escondedero alrededor de sí; oscuridad de aguas y densas nubes.
(13) Por el resplandor de su presencia se encendieron carbones ardientes.
(14) Y tronó desde los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz; (15) envió sus saetas, y los dispersó; y lanzó relámpagos, y los destruyó:
¿Alguna vez invirtió aunque más no fuera quince minutos en tratar de escudriñar de qué está hablando cuando habla de “saetas”? ¿Va a cometer el mismo error histórico que los grandes intelectuales de las jerarquías eclesiásticas han cometido por años y años, de tomar con literalidad lo que no entienden? ¿Realmente usted me está diciendo que se lo puede imaginar a Dios con un arco pequeño arrojando saetas aguzadas en contra de sus hijos, de los hombres de su creación? ¿Cuántos saben, porque el Espíritu Santo así se lo ha revelado, que hoy en el mundo andan cientos de hombres y mujeres-saetas hablando esta misma Palabra?
(16) Entonces aparecieron los torrentes de las aguas, y quedaron al descubierto los cimientos del mundo; a la reprensión de Jehová, por el soplo del aliento y de su nariz.
¿Cuántos entienden que la experiencia que tuvo David no tiene nada que ver con el cielo? Y tampoco con terremotos literales, sino con la persecución religiosa y la liberación del mundo. Pero él, aquí, lo describe como una conmoción divina. Hebreos dice: una vez más conmoverá los cielos y la tierra para que toda cosa hecha que no es de Dios no prevalezca. Y mucha gente profetiza esto hasta por la televisión. Y anda diciendo que algún árabe malhumorado por allí apretará algún botón rojo y todos los mísiles nucleares van a salir y...¿Cuántos saben que el mundo entero está sujeto a la Palabra de Dios y que mientras Él no cambie la Palabra, a esa Palabra no la puede mover nadie por más malhumorado que esté y por más poderoso que parezca? Aprende por favor, no tienes un Dios dependiente de las organizaciones gubernamentales humanas. La iglesia ES gobierno.
(Salmo 46: 1)= Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
(2) Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar, (3) aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza.
¿Se da cuenta, definitivamente, usted, cómo todo, poco a poco, va tomando sentido y se sale de aquel desastre cósmico literal tan singular en el que todavía tantos y tantos creen, temen y predican? El día de la retribución del que hablábamos al principio; el mismo al que otros muchos han denominado como Día de la Venganza, será ni más ni menos que el Día del juicio: el mismo.
(10) Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra. (Esto es, precisamente, lo que está tratando de hacer: ser exaltado.
De allí se entiende lo que dice el verso 16 de 2 Samuel. Cuando la Palabra de Dios comienza a manifestarse, los cimientos del mundo espiritual comienzan a estremecerse y los falsos fundamentos comienzan a tambalear. Recuerde que Babilonia se divide en tres partes muy bien delineadas: Economía, Política y Religión. Todo está tan entrelazado que hasta que no aflora lo sobrenatural y todo empieza a conmoverse, no se llega a saber qué es qué.
La parábola de Lucas 6 con respecto a la edificación de las dos casas, (Una sobre la roca y la otra sobre la arena), es muy clara y coherente con lo que estamos viendo. ¿Cuándo llegamos a saber que la única casa bien edificada que va a resistir lo que venga es la que construimos sobre la roca? Cuando Dios sopla. ¡Por eso es necesario que Dios sople! Ah, ¿Usted estaba orando para que no lo hiciera? Y sí, no es el único, no se preocupe. El pueblo no siempre entiende a su Dios. A veces, es necesario que Dios sople; es el único método que tiene y tenemos para saber qué es lo que hemos construido y sobre qué bases. ¿Lo quiere más claro? Lo que le estoy diciendo es que, nos guste o no, lo entendamos o no y estemos de acuerdo o no, en muchas ocasiones, la crisis está a nuestro favor y no en nuestra contra como suponíamos. Cuidado, entonces, con lo que estamos orando.
(Salmo 112: 1)= Bienaventurado el hombre que teme Jehová, y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
(2) Su descendencia será poderosa (¿Adónde será poderosa la descendencia?) En la tierra; la generación de los rectos será bendita.
(3) Bienes y riquezas hay en su casa, y su justicia permanece para siempre.
(4) Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos; (¿Adónde dice que resplandece la luz? En las tinieblas. - ¡Pero es que no me gustan las tinieblas! – cierto. No nos gustan las tinieblas, pero: ¿Qué es lo que necesita la luz para poder resplandecer? Tinieblas. Contundente. Lógico. Real. Si somos más que vencedores es porque estamos combatiendo en algo y contra alguien, no es así?) Es clemente, misericordioso y justo.
(5) El hombre de bien tiene misericordia y presta; (¿Se da cuenta usted por qué hay tan poca gente que presta algo hoy día?) Gobierna sus asuntos con juicio, (6) por lo cual no resbalará jamás; en memoria eterna será el justo.
(7) No tendrá temor de malas noticias, (¿Habrá más recesión? ¿Habrá más miseria, desempleo, pobreza, inestabilidad, devaluación de la moneda, inflación? Hay una sola respuesta para usted: No Me Interesa.) Su corazón está firme, confiado en Jehová.
(8) Asegurado está su corazón, no temerá, hasta que vea en sus enemigos su deseo.
