11/11/2005
Mateo 14: 25 = En la madrugada, Jesús se acercó a ellos caminando por el lago.
No puedo saber en cuantas oportunidades has leído esto. No puedo saber cuantas veces alguien te ha enseñado o predicado sobre este mismo pasaje. ¿Puedo preguntarte qué has sentido al escucharlo o leerlo? Sí, no me lo digas; no eres la excepción y a mí me ha ocurrido exactamente lo mismo: nada. La idea de Jesús-Dios es tan fuerte y arraigada que elimina cualquier probabilidad de asombro por algo. Tenemos una altísima confusión e ignorancia sobre lo que significa Jesús y lo que significa Cristo. Jesús es el niño que nos es nacido de mujer, como cualquier otro. Cristo es el Hijo que nos ha sido dado, como ningún otro. Para Cristo, caminar por sobre el agua sin hundirse, es algo absolutamente normal; lo puede hacer cuando se le ocurre. Pero para Jesús no. Jesús necesitaba una dosis de fe que es la misma que se te sugiere a ti para que logres que aquello que hace años estás pidiendo, se haga realidad.